En el barrio San José de la localidad anteña de El Quebrachal fue hallado un pequeño puma de unos tres meses de edad, que se hallaba atado a un arbusto por una cadena de dos metros de largo. Según la Policía de Salta, el felino se hallaba en el fondo de una vivienda particular, en malas condiciones.
Inmediatamente la autoridad procedió a intervenir al animal y a informar al propietario del inmueble en el que se hallaba de las consecuencias legales de la captura, tenencia y comercialización de especies protegidas.
La Policía no ha informado que para la incautación del puma haya sido necesario dispararle un dardo tranquilizante, como el que presuntamente acabó hace unos días con la vida de otro puma en la localidad cerrillana de San Agustín.
Al parecer, a la vista de la corta edad del animalito, los policías barajaron la posibilidad de utilizar pentotal pediátrico en forma de caramelo masticable, para evitar mandar al puma al otro mundo.
Pero al no enfrentarse a un animal montaraz, lo hicieron entrar mansamente en una jaulita, en la que desde ayer permanece resguardado a cargo de la División Rural y Ambiental del Departamento Unidad Regional 5 de Policía, con asiento en la ciudad de Joaquín V. González.
El animal permanecerá allí hasta que se hagan cargo de él los mismos veterinarios de Ambiente que se ocuparon del fallido rescate de su pariente en San Agustín, al que no devolvieron a su hábitat natural, sino que mandaron a una mesa de necropsia universitaria.