La Secretaría de Defensa del Consumidor del gobierno de Salta, que se ha tomado muy en serio su papel de divulgador en materia de consumo seguro y responsable, ha difundido ayer una confusa alerta acerca de unos mensajes de texto de contenido publicitario. El comunicado oficial emitido ayer por la Secretaría que dirige el hiperactivo Santiago Godoy (h) califica a estos mensajes de texto de varias formas ("publicidad de dudosa veracidad", "publicidad engañosa", "supuesta chance" y "señuelo") pero en ningún momento advierte a los ciudadanos de Salta que, efectivamente, detrás de la oferta de la adjudicación de un vehículo 4x4 se oculta una maniobra fraudulenta y delictiva.
Da la impresión que la Secretaría de Defensa del Consumidor no se ha tomado el trabajo de comprobar ni el intento de fraude ni la publicidad engañosa, pues de otro modo, lo hubiera dicho con toda claridad; y además -se supone- habría iniciado de oficio el correspondiente expediente sancionador.
La Secretaría de Godoy se limita a recomendar a los consumidores salteños desconfiar del mensaje y evitar enviar datos personales o bancarios «hasta recibir asesoramiento preciso respecto de las promociones ofrecidas» y no antes de «consultar bases y condiciones de las mismas».
La advertencia de la Secretaría es confusa porque afirma que el mensaje forma parte de «campañas publicitarias engañosas», pero no dice exactamente en qué consiste el engaño. Lo cual es sin dudas peligroso.
Dice, por ejemplo, que «el procedimiento es, en todos los casos, efectuar un depósito de dinero determinado en pesos para trámites de entrega y/o gastos administrativos. El mecanismo de cobro del dinero a través de los mencionados sistemas de giro en efectivo se caracterizan por ser rápidos», pero no dice en ningún momento que este depósito sea abusivo, ilegal o fraudulento.
En contradicción con lo anterior, el comunicado oficial desliza la advertencia de que este tipo de mensajes «tienden a captar la atención del cliente y así publicitar sus productos o servicios», lo cual no es ilegal de por sí, ni lesivo de los derechos de los consumidores.
La Secretaría de Godoy debería aclarar si los mensajes de texto tienen por finalidad hacerse fraudulentamente con dinero o datos personales de los consumidores (como se desprende de la primera parte de la advertencia) o si solo persiguen captar la atención del cliente y publicitar sus productos, o si en definitiva se trata de una publicidad «engañosa» en el sentido de que puede inducir a error a sus destinatarios,afectar a su comportamiento económico o ser capaz de perjudicar a un competidor.
Hasta tanto estas aclaraciones no lleguen, lo único que hace la Secretaría de Defensa del Consumidor de Salta es hacerle el caldo gordo a los supuestos defraudadores o entorpeciendo el ejercicio de sus derechos de libertad a los consumidores.