El Secretario de Defensa del Consumidor, Santiago Godoy (hijo) ha defendido hoy los rigurosos controles que realizan sus inspectores en establecimientos gastronómicos de Salta diciendo que se trata de una medida para asegurar "la sustentabilidad del destino". No se refiere Godoy a esa fuerza desconocida que se cree obra sobre los hombres y los sucesos, sino al "destino" turístico que representa la ciudad de Salta.
Desde el lanzamiento de la campaña de control y durante los dos días pasados, inspectores de la Secretaría de Defensa del Consumidor entregaron casi un centenar de "actas informativas y de verificación" en restaurantes, bares, confiterías y locales de venta de comidas rápidas (foot fault... ¿o fast food?).
A pesar de este importante despliegue informativo-verificador, los inspectores solo pudieron constatar cuatro solitarias infracciones.
La información oficial difundida esta tarde a los medios por el Ministerio de Gobierno de Salta no aclara si una de las cuatro infracciones detectadas corresponde al local de la foto, en donde se puede ver a un acicalado inspector de consumo exigiendo a un apurado mozo toda la documentación respaldatoria del pulsudo locro que se ofrece en el lugar como "plato del día".
Una vez constatada la regularidad de la oferta (es decir, que el locro contiene la cantidad de anillos de tripa gorda previsto en la normativa vigente), el inspector procede a certificar la "sustentabilidad del destino", según la consigna lanzada por el jefe Godoy.
Las inspeccciones/verificaciones/informaciones se practican por estas horas restaurantes, bares, confiterías y expendio de comidas rápidas de la ciudad de Salta.
Pero la autoridad provincial de consumo no se limita a estas tareas, sino que está desplegando también una intensa tarea preventiva. Para ello, está "remitiendo la normativa vigente y el régimen de sanciones ante los eventuales incumplimientos, a los establecimientos hoteleros y gastronómicos a través de sus respectivas cámaras".
De no ser por esta "remisión" de la normativa y del régimen sancionatorio, sería prácticamente imposible que los hoteleros y gastronómicos de Salta se enteren de que hay una ley nacional, llamada de lealtad comercial, que obliga a los establecimientos que se dedican a esta actividad a exhibir claramente, al ingreso de los locales, su lista de precios de tal manera que el visitante pueda elegir por la opción que le parezca más conveniente.
La ley obliga a exhibir los precios "por unidad, en forma clara, visible, horizontal y legible" y faculta a la autoridad de aplicación a inspeccionar también las publicidades y las promociones, como las de "Hoy Locro", para constatar que su pulso se ajusta a la calidad ofertada.
Finalizada la campaña y revisados los locros con el máximo detalle, con toda seguridad nuestro destino será mucho más "sustentable" que antes.