El próximo día jueves 12 de abril de 2012 se realizará en los salones de Procultura Salta un panel debate titulado “Sociedad de Consumo, Individualismo y Sufrimiento”. Esta actividad forma parte de las actividades programadas por el Plenario de Organizaciones para el Bicentenario de Salta y se realiza dentro del XXXVI Abril Cultural Salteño. Los panelistas serán Virginia Galíndez, Alfredo Eidelsztein, David Slodky y Antonio Gutiérrez. La moderación estará a cargo de José de Guardia de Ponté.
Los organizadores de esta actividad han difundido un breve resumen de las reflexiones que servirán para orientar el debate y que se reproducen a continuación:
La cultura social que las personas modernas necesitan es aquella que promueve valores colectivos de entendimiento, respeto y cooperación, desde donde nace el conocimiento y la base de un concepto moderno del trabajo y de la producción. No obstante, entremezclada con esta corriente que impone la globalización y la sociedad de mercado moderna, vemos como avanza también una cultura que promueve un menosprecio de los valores que salvaguardan el bien común y la libertad colectiva, en favor de un individualismo sordo al sufrimiento social. La ética se ha convertido en un recurso abstracto y teórico más que una experiencia primordial de la vida humana.
Por esta razón se busca debatir sobre esta cara oculta de la sociedad postmoderna en donde reina la indiferencia de masa, sentimiento de reiteración y estancamiento, autonomía privada, innovación superficial y el futuro no se considera o asimila; esta sociedad quiere vivir aquí y ahora. No tiene ídolo ni tabú, regidos por el vacío, un vacío que no comporta, ni tragedia ni apocalipsis. También puede notarse una nueva era de consumo que se extiende hasta las más cerradas esferas; el consumo de la propia existencia a través de la propagación del sufrimiento.
La cultura postmoderna amplía el individualismo al diversificar las posibilidades de elección, anular puntos de referencia, destruir sentidos únicos y valores superiores; es una cultura despersonalizada o “hecha a medida”. Predomina en esta era el valor del derecho de realizarse por encima de los demás.