11 al 17 de noviembre: Semana Internacional de la Ciencia y la Paz

El 6 de diciembre de 1988, la Asamblea General decide proclamar la «Semana Internacional de la Ciencia y la Paz» que se celebrará todos los años durante la semana del 11 de noviembre. Insta a los Estados Miembros y las organizaciones intergubernamentales a alentar a las universidades y a otras instituciones de altos estudios, academias e institutos científicos, asociaciones de profesionales y miembros de la comunidad científica, a celebrar durante esa Semana, conferencias, seminarios, debates especiales y otras actividades que promuevan el estudio y la difusión de información sobre los vínculos entre el progreso científico y tecnológico y el mantenimiento de la paz y la seguridad.

La Semana Internacional de la Ciencia y la Paz fue celebrada por primera vez en 1986 como parte del Año Internacional de la Paz. La organización de las celebraciones y actividades para la Semana se realizó como una iniciativa no gubernamental; la secretaría del Año Internacional de la Paz fue informada de las actividades preparatorias y de la lista final de celebraciones que se realizaron durante la Semana. Los organizadores procuraron fomentar la participación internacional más amplia posible en las celebraciones.

Dado el éxito de las celebraciones de 1986, los organizadores continuaron sus esfuerzos en años sucesivos. En reconocimiento del valor de esta celebración anual, la Asamblea General aprobó la resolución 43/61 en diciembre de 1988, en la que proclama la «Semana Interracional de la Ciencia y la Paz», que tendria lugar todos los años durante la semana del 11 de noviembre.

La Asamblea General instó a los Estados Miembros y las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales a alentar a instituciones, asociaciones y particulares pertinentes a auspiciar conferencias y otras actividades que promuevan el estudio y la difusión de información sobre los vínculos entre el progreso científico y tecnológico y el mantenimiento de la paz y la seguridad; instó a los Estados Miembros a alentar la cooperación internacional entre los científicos y pidió al Secretario General que informara a la Asamblea General en su cuadragésimo quinto período de sesiones sobre las actividades e iniciativas de los Estados Miembros y las organizaciones interesadas en relación con la Semana.

La celebración anual de la Semana Internacional de la Ciencia y la Paz contribuye muchísimo a la promoción de la paz. La Semana fomenta un mayor intercambio académico sobre un tema de importancia universal generando al mismo tiempo la toma de conciencia de la relación entre la ciencia y la paz en el público ea general. Sobre la base de las celebraciones de la Semana de la Ciencia y la Paz hasta la fecha, cabe esperar que cada año aumente la participación, contribuyendo a aumentar la comprensión internacional y las oportunidades de cooperación en las aplicaciones de la ciencia para la promoción de la paz durante todo el año.

Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó hace 25 años la celebración de la Semana Internacional de la Ciencia y la Paz.

La ciencia y la tecnología contribuyen de manera fundamental a promover el progreso y la paz en todos los ámbitos: desde el cambio climático a la salud pública, pasando por la seguridad alimentaria, el saneamiento, el desarme y la preparación para casos de desastre.

Sin embargo, con demasiada frecuencia los responsables de la formulación de políticas desconocen las soluciones que la ciencia y la tecnología moderna pueden aportar para hacer frente a los retos de hoy en día. Además, una proporción muy grande del mundo permanece al margen de los avances científicos.

Uno de los principales retos consiste en promover la investigación “favorable a los pobres”, que solvente las necesidades de las personas más pobres y más vulnerables del mundo, como los pequeños agricultores.

Otras grandes prioridades son reducir la brecha digital en cuanto al acceso a la tecnología de la información y ampliar la educación para que los jóvenes estén mejor preparados para trabajar en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

Esta labor es indispensable para acelerar nuestros esfuerzos en favor del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y para perfilar un ambicioso proyecto de futuro para el desarrollo después de 2015. La ciencia ofrece muchas respuestas a amenazas que nos afectan a todos y muchas innovaciones que nos pueden ayudar a aprovechar oportunidades comunes. La nuestra es la primera generación con los conocimientos y los medios necesarios para acabar con la pobreza extrema.

La nuestra es la generación que debe —y puede, gracias a las tecnologías de que ya disponemos— abrir el camino hacia un futuro sostenible. También tenemos la responsabilidad de proteger a toda la humanidad de la aplicación con fines destructivos de los avances y los recursos científicos, principalmente trabajando en pos de un mundo sin armas nucleares y frenando la proliferación de otras armas de destrucción en masa.

Podemos lograr todo esto y más si aunamos esfuerzos para aprovechar a fondo el potencial de la ciencia en aras del bien común y promover la formulación de políticas basadas en información objetiva. Estoy deseoso de colaborar con la comunidad científica y académica y con cuantos asociados puedan contribuir a la misión general de las Naciones Unidas de hacer avanzar la paz, el desarrollo y los derechos humanos. Entretanto, permítanme hacerles llegar mis mejores deseos de que esta Semana Internacional sea memorable.

Fuente: ONU - en "http://www.un.org/es/events/scienceday/week.shtml"