
La protesta congregó a partidos de la oposición, tanto de la izquierda como del centro derecha, así como a dirigentes del campo y militantes de organizaciones sociales.
Los manifestantes corearon consignas y exhibieron pancartas contrarias al gobierno nacional, exigieron más democracia y más transparencia en las elecciones y denunciaron que la voluntad del electorado tucumano fue desvirtuada por el aparato oficialista, que además sentó un nefasto precedente al desatar la represión policial contra la oposición.
La marcha en Salta transcurrió sin incidentes significativos, si bien algunos manifestantes se mostraron muy disconformes con la presencia de un enorme camión de la campaña proselitista de Daniel Scioli ocupando los lugares turísticos más emblemáticos del centro de la ciudad. Algunos llegaron incluso a protagonizar una «sentada» para evitar que el camión se moviera del sitio en donde se hallaba mal estacionado.