Denunciado en Salta por abusar de su empleada de 15 años: ¿Y el trabajo infantil?

Mercado San MiguelEn el paraíso de la igualdad y de la inclusión en que se ha convertido Salta, hay algunas noticias relacionadas con la violación de derechos humanos que provocan más sensibilidad que otras. Las de índole sexual, por ejemplo, están al tope de la lista y oscurecen a todas las demás.

Una prestigiosa radio FM de la ciudad de Salta informa hoy que el dueño de un puesto en el Mercado San Miguel de la ciudad de Salta fue denunciado por haber cometido presuntamente abusos sexuales contra una menor de 15 años (¡!), que trabajaba en dicho puesto.

La denuncia fue interpuesta ante la policía por la madre de la presunta víctima, quien dijo a la autoridad que el dueño del puesto "manoseaba a la chica" y que también la golpeaba, porque se "negaba a acceder a los ataques sexuales" (sic).

Por supuesto, esta noticia no tardará en ser calificada como "aberrante" por diferentes medios.

Pero ni estos medios ni la madre denunciante han dicho nada del "insignificante" hecho de que la empleada atacada sexualmente por su empleador no tiene edad legal para trabajar. Es decir, que además del supuesto abuso sexual hay, en este caso, un clarísimo supuesto de trabajo infantil.

Desafortundamente, los inspectores de trabajo están ocupados detectando trabajo infantil en las fincas del Valle de Lerma, mientras que a pocas cuadras de la sede del Ministerio de Trabajo, una denuncia sexual revela que un empleador explotador-manoseador y una madre desaprensiva hacen trabajar a una chica que solo tiene 15 años.

Habría que recordar que el 24 de junio de 2008, el Poder Ejecutivo promulgó la ley nacional 26.390, que reforma profundamente la Ley de Contrato de Trabajo y que dedica su Título VIII a tratar sobre la prohibición del trabajo infantil y la protección del trabajo adolescente".

El nuevo artículo 189 de la LCT dice tras la reforma lo siguiente: "Queda prohibido a los empleadores ocupar personas menores de dieciséis (16) años en cualquier tipo de actividad, persiga o no fines de lucro".

Si seguimos tolerando el trabajo infantil, es probable que estemos fomentando no solo la explotación laboral sino también los abusos sexuales.