El viejo y folklórico canal de la calle Esteco, otrora límite Oeste de la ciudad, lleva más de dos siglos en estado natural sin que a las autoridades municipales se les haya ocurrido darle una solución más estética y más compatible con las nuevas necesidades ambientales del medio urbano. Hasta hace poco se veían espectáculos no demasiado gratos, como el de algunas desaprensivas empanaderas arrojando gatos muertos al torrente.
Desde que el gobierno municipal ha anunciado que acometerá su cierre, para que las inmundicias (incluidos los infortunados gatos) no se exhiban a cielo abierto, han comenzado a surgir sospechas en torno a la obra, ya que se piensa que sólo se ejecutará para beneficiar a dos nuevos edificios de propiedad horizontal construidos en las proximidades del viejo canal.
Siguiendo la línea de la llamada Comisión de Vecinos de Área Centro, el concejal Carlos Humberto Saravia ha vuelto a plantear la necesidad de que se realice un estudio de impacto ambiental de la obra referida, en los términos previstos por la Ordenanza Municipal nº 12.745.
La propuesta de Saravia expresa la sospecha de que el cierre del canal se encuentra estrechamente vinculado con la habilitación de dos edificios de propiedad horizontal aledaños al canal ubicado en calle Corrientes y Pellegrini y de que los líquidos cloacales de tales construcciones podrían ser vertidos en ese lugar.
En tal sentido, el concejal se ha dirigido al funcionario municipal Carlos Ferrari para que informe sobre los siguientes puntos:
a) Si se ha iniciado ejecución o existe fecha de inicio prevista respecto de la continuación de las obras de cierre del canal de la calle Esteco.
b) Si se ha realizado estudio de impacto ambiental en relación a las obras mencionadas.
c) Si los edificios cuyos datos se mencionan precedentemente tienen habilitación municipal.
d) Si se ha otorgado factibilidad de uso de agua y cloaca.
e) Previsiones adoptadas en relación al volcado de líquidos cloacales respecto de los edificios de propiedad horizontal de esa zona.
El edil ha dejado en claro que, encontrándose en receso legislativo el Concejo Deliberante, se requiere el informe a los efectos de evacuar consultas de vecinos del lugar y sin que implique ello más que la apelación para que el funcionario incline su conducta a garantizar el derecho constitucional de peticionar ante las autoridades que asiste a cualquier ciudadano.
“Se deben transparentar todos los actos de gobierno y es función de los concejales solicitar todos los informes o aclaraciones que sean necesarios para lograr un acabado cumplimiento de la normativa municipal y evitar que se afecten los derechos ambientales de los vecinos de la Ciudad de Salta”, culminó el concejal.