El diputado Alfredo Olmedo presenta en Buenos Aires su proyecto de servicio militar obligatorio

Alfredo Olmedo, a la derechaEl diputado nacional por Salta, Alfredo Olmedo, presentó ayer en Buenos Aires su proyecto para reinstaurar el servicio militar en la Argentina, bajo el eufemístico rótulo de "servicio militar social obligatorio".

La presentación de la iniciativa del diputado salteño se realizó en el Obelisco, en donde el legislador negó que estuviera impulsando el regreso de "la conscripción, tal como se la concebía años atrás".

Olmedo pretende un servicio "militar social" de seis meses de duración, "controlado por civiles", de lo que se deduce que serán éstos también los que darán la primera parte de "instrucción militar" que prevé este servicio.

La instrucción militar a cargo de civiles no se veía en la Argentina desde los tiempos, afortunadamente ya lejanos, de los grupos guerrilleros organizados.

Olmedo ha dicho por una radio de Buenos Aires que “el desgaste del sistema político, en especial desde 2001 a esta parte, propicia fenómenos impensados hace una década en orden al aumento del hambre, la pobreza y la falta de oportunidades de los jóvenes”.

“Debemos volver a la cultura del trabajo y darle educación, trabajo y esperanza a nuestros hijos. No se puede continuar con políticas sociales que hasta ahora no han dado resultado”, aseguró Olmedo, que atribuye todas las fallas a que “se rompió el núcleo familiar y los jóvenes están a la deriva”.

La solución de Olmedo a este problema no es recomponer el núcleo familiar sino "un servicio militar obligatorio para todos los que cumplan 18 años, sin excepción y sin número bajo".

El propio legislador se encargó de detallar que el servicio estará dividido en una primera parte de instrucción militar y una segunda parte de instrucción cívica, "pero con una impronta muy profunda en lo social".

Lo social, para Olmedo, consiste en que, además de la instrucción militar, los jóvenes argentinos aprendan oficios y actividades relacionadas con los programas nacionales e internacionales de ayuda y cooperación social "frente a las distintas catástrofes climáticas que esta viviendo todo el mundo y de las que la Argentina no está exenta", una especie de cuerpo de bomberos del cambio climático global.

Parafraseando al presidente Kennedy, Olmedo dijo: “No se trata de qué país le dejamos a nuestros hijos sino de qué hijos le dejamos a nuestro país", lo que supone una invitación a los de su generación (la de Olmedo) a renunciar a la construcción del país y a dedicar sus esfuerzos en digitar la vida y el futuro de las generaciones que vendrán.

"El servicio militar obligatorio y comunitario debe verse no como toda la solución de nuestros problemas sino como una parte, que será de gran utilidad para fortalecer y encauzar a nuestra juventud”, finalizó el legislador.