La idea de rendir homenaje a la figura del General Martín Miguel de Güemes por medio de una llama eterna es estupenda. Una fundación privada con sede en Salta, aprovechando la cercanía del 8 de febrero -aniversario del nacimiento del héroe gaucho- ha propuesto que ese día se encienda una llama "que nunca se apague" en el Panteón de las Glorias del Norte, lugar donde descansan los restos del prócer. Algunos de los fundamentos que sustentan esta idea plantean, sin embargo, un buen número de dudas e interrogantes.
¿Llama eterna o votiva?
Los impulsores de este homenaje han dicho, por ejemplo, que la idea es que haya una "llama votiva" en el lugar en donde descansan los restos de Güemes, pues se trata de un honor del que ya disfrutan "José de San Martín en la Catedral de Buenos Aires y Manuel Belgrano en el Monumento a la Bandera de Rosario".Lo primero que llama la atención de estos fundamentos es la posible confusión entre llamas eternas y votivas. Estas últimas -a diferencia de las primeras- suelen tener una finalidad exclusivamente religiosa. Una llama votiva es, por definición, una ofrenda dedicada a Dios o a un santo por un beneficio recibido; es decir, un "voto", en el sentido más estricto de esta palabra.
Las llamas eternas, que también pueden tener una finalidad religiosa, son por lo general usadas como símbolo de reconocimiento y recuerdo de personas o hechos de importancia histórica. A menos que se pretenda otorgar a Güemes el trato de santo, y no de prócer de la patria, lo que correspondería encender es una llama eterna, no una votiva.
¿Manuel Belgrano o el Soldado Desconocido?
Un segundo elemento, cuando menos curioso, es la mención de que la llama del Monumento a la Bandera erigido en Rosario arde en un homenaje al General Manuel Belgrano.Lo cierto es que esta llama -conocida como "Llama de la Argentinidad" y que se encuentra en el centro del magnífico templo- es un homenaje al Soldado Desconocido y no a Manuel Belgrano, cuyos restos, como es sabido, no descansan en Rosario sino en el atrio de Santo Domingo, en Buenos Aires.
¿Adentro o afuera?
Un tercer elemento que suscita interrogantes es la posibilidad de que una llama eterna -con las mismas características de la que arde en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires en memoria de San Martín- sea instalada en el Panteón de las Glorias del Norte, que como todo el mundo sabe, se halla en el interior mismo de la Catedral de Salta, a unos pocos pasos del camarín del Señor del Milagro.Teniendo en cuenta que la llama eterna de San Martín se encuentra colocada en el exterior de la Catedral -no en el interior de su mausoleo- convendría pensar en la viabilidad del proyecto de colocar "una llama grande" dentro de un recinto cerrado como el Panteón de las Glorias del Norte.
Si ésta es la idea, sus impulsores no solo debieran pedir el correspondiente permiso al Ministro de Cultura de Salta, sino también obtener la venia del Cuerpo de Bomberos y un certificado de tiro balanceado de Gasnor; por no mencionar la preceptiva autorización arzobispal, habida cuenta de que se trata de un enterramiento que se halla en el interior mismo del templo, a muy pocos metros del despacho del propio Arzobispo.
¿Güemes o la Santa Eucaristía?
Un cuarto elemento que se agrega a los anteriores, es la posibilidad de que una "llama eterna" instalada en el interior de la Catedral de Salta, con finalidad de exaltación histórica y no religiosa, pudiera llegar a colisionar con las normas del Misal Romano, cuyo precepto 316 indica que, de acuerdo con la costumbre tradicional, cerca del tabernáculo debe permanecer ardiendo una lámpara especial de cera o aceite "para indicar y honrar la presencia de Cristo".Dejando de lado complicadas cuestiones teológicas, parece lógico pensar que en un templo de estas características lo único susceptible de adoración perpetua, mediante llamas eternas, sea el Santísimo Sacramento.
¿Tradición incaica o tradición cristiana?
Un quinto elemento tiene que ver con la posibilidad de que el homenaje a Güemes mediante la llama eterna "tenga un significado relacionado con las culturas originarias de América". Estos significados ancestrales están muy bien, desde luego, pero no parecen, en principio, muy congruentes con el propio origen del homenajeado (hijo de cántabro y descendiente de escoceses) ni con el contexto físico y simbólico de su tumba.¿Llama individual o llama colectiva?
Un sexto y último elemento está relacionado con la propia naturaleza y finalidad del Panteón de las Glorias del Norte, regulado por el Decreto 106 del año 1918. Por lo general, las llamas eternas en memoria de algún personaje histórico singular son colocadas al aire libre y en tumbas o sepulcros individuales; del mismo modo, las llamas que arden en enterramientos colectivos están colocadas en memoria de todos los muertos allí enterrados y no solamente en memoria de algunos o de uno solo.Hay que recordar que, de acuerdo con el Decreto 106 y las sucesivas leyes provinciales, el panteón histórico de la Catedral de Salta es una tumba colectiva, en donde junto a los de Güemes descansan también los restos de otros personajes históricos -no fallecidos simultáneamente- como Rudecindo Alvarado, José Antonio Álvarez de Arenales, Martina Silva de Gurruchaga, José Antonino Fernández Cornejo, Facundo de Zuviría, Eustaquio Frías y Carmen Puch de Güemes.