Ambiguo aviso de Defensa Civil sobre la posibilidad de viento Zonda en Salta

Tras la andanada de críticas que esta repartición oficial recibió después del fenómeno atmosférico registrado en Salta el pasado día 21 de julio, sus responsables parecen querer ahora curarse en salud. En tal sentido, han difundido anteayer una serie de "recomendaciones por probable viento zonda", de cuyo acierto o buena intención nadie duda, pero que deja muchos interrogantes sobre la forma en que han sido formuladas. Viento Zonda en SaltaLa información oficial difundida por la Subsecretaría de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Justicia de Salta, dice textualmente lo siguiente:

Ante la posibilidad de que se extienda la zona de cobertura del alerta meteorológico previsto para la zona cordillerana del norte de Neuquén, La Rioja, Mendoza y San Juan, la subsecretaría de Defensa Civil formuló recomendaciones por esa eventualidad, ya que se puede incrementar la intensidad de los vientos del sector oeste sobre la zona de cobertura, pudiendo alcanzar valores de hasta 160 km/h hasta, al menos, el miércoles.

Con semejante redacción, no es posible saber, ni por aproximación, cuál es la posibilidad de que vuelva a soplar el viento zonda en Salta. Si la ocurrencia de este fenómeno depende -según se puede entender del parte oficial- de "la posibilidad de que se extienda la zona de cobertura del alerta meteorológico previsto para la zona cordillerana", la responsabilidad informativa sobre tan delicada cuestión impone la obligación de establecer, siquiera mínimamente, cuál es el riesgo probabilístico, es decir, si nos enfrentamos a un riesgo bajo, medio o alto.

De la forma en que se ha advertido a la población sobre la "posibilidad", no es posible pensar otra cosa que el Zonda sigue siendo -incluso para Defensa Civil- una lotería, imposible de predecir por métodos científicos.

Cualquiera que lea el parte de Defensa Civil, podrá advertir que no es broma que se nos diga que los vientos del sector oeste (sobre la zona de cobertura) pueden alcanzar velocidades de hasta 160 kilómetros por hora. Si un viento es capaz de adquirir tal magnitud en la montaña, es de imaginar que tendrá una fuerza más que suficiente para provocar tremendos estragos en la parte llana de los valles subandinos, daños que no se previenen adecuadamente solicitando a la población "regar el techo de paja del rancho". Sólo a más de 100 kmh, corre peligro ya no el techo sino todo el rancho.

Es absurdo también recomendar a la población regar el suelo y las paredes o cubrir con paños húmedos las aberturas, cuando el Zonda provoca en Salta amplísimos cortes de agua corriente. La recomendación equivale a pedir que "se mantengan las luces encendidas".

Tampoco es coherente la recomendación de "conducir con precaución". En los países avanzados, cuando hay alerta de vientos de más de 100 kmh se impone una especie de "toque de queda", y la población debe permanecer en sus casas, no siendo recomendable el uso de vehículos. A 160 kmh no sólo vuelan chapas y tejas; también vuelan los chanchos como si fuesen cometas sin hilos. Conducir bajo estas condiciones, más allá de las precauciones, es simplemente suicida.

La efectividad de un aviso de alerta depende, en gran medida, del lenguaje que se emplee en su formulación. La ambigüedad, la imprecisión y las vaguedades, unidas -como en este caso- a un eventual pronóstico catastrófico, pueden provocar pánico y otras consecuencias muy desagradables.

Urge que la Defensa Civil de Salta afine sus mecanismos de coordinación con los servicios meteorológicos y que entre ambos se pongan de acuerdo en un protocolo de actuación que permita a la población conocer, sin ambigüedad, los riesgos a los que se enfrenta. Si esta es la reacción de Defensa Civil frente a las críticas por su tradicional silencio en materia de viento zonda, han elegido un camino equivocado. A veces es preferible no decir nada que decirlo de forma deficiente.


Las recomendaciones


Éstas son las recomendaciones de Defensa Civil de Salta para la eventualidad de vientos de más de 160 kilómetros por hora:

• En las casas con techo de paja, rociar con agua para evitar un posible incendio.

• Cerrar la casa lo más herméticamente posible, para evitar la entrada de aire seco y caliente del exterior. Cubrir con trapos húmedos todas las pequeñas aberturas.
 
• En casos extremos, tratar de aumentar artificialmente la humedad del medio ambiente interior de su casa rociando o regando el piso y las paredes.
 
• Evite realizar esfuerzos. Si es sensible a este fenómeno, consulte previamente al médico.
 
• Trate de reducir al mínimo su permanencia en el exterior, evitando exponerse a la radiación solar por mucho tiempo.
 
• Evite la inhalación del polvo suspendido en el aire que arrastra el viento y protéjase los ojos. Evite tocar objetos metálicos: su cuerpo puede producir incómodas descargas de electricidad estáticas.
 
• Sea precavido cuando se encuentre en lugares descubiertos. Por momentos, las fuertes ráfagas del zonda pueden arrancar chapas, tejas u otros objetos de los techos y arrojarlos con fuerza a grandes distancias.
 
• Manténgase alejado de árboles grandes y frondosos de madera frágil.
 
• No estacione su automóvil debajo de los árboles.
 
• Si conduce, extreme las precauciones.