Hablamos de cuestiones plasmadas en la Convención sobre los Derechos del Niño y en nuestra Constitución Nacional.A pocos meses de cumplir la primera década del siglo XXI nadie puede negar que el trabajo infantil conlleva separación en la familia, abusos de distinta naturaleza, con largas horas de trabajo, cargas pesadas y otras formas que anulan los derechos de los niños a la educación, la salud y al esparcimiento.
Es necesario reflexionar sobre estas cuestiones en la sociedad misma y sin ocultamientos, porque se trata de situaciones que son derivadas de una evidente vulneración de los derechos de nuestros niños, que incluso se ven forzados a arriesgar su salud y sus vidas, hipotecando su futuro como adultos productivos.
Porque, a no olvidarlo, cada tanto nosotros los nombramos como el futuro de la Argentina.