"Desde este punto de vista", se puede utilizar "desde" para decir no sólo lo que acabamos de decir, sino también "desde la perspectiva histórica", "desde una visión personal", "desde ciertas concepciones filosóficas".Pero es sabido que, en materia de lenguaje, cuando a los argentinos nos dan la mano, solemos agarrar hasta el codo, y es quizá por ese peculiar sentido del abuso, que tenemos bien desarrollado, que nos gusta hablar y escribir, no desde "puntos de vista" o "concepciones filosóficas" o "visiones personales", sino desde ciertos objetos, y lugares imaginarios que en realidad no son objetos, ni lugares, pero a los que -para pasar por finos y cultos- objetivamos o sustantivamos anteponiéndoles artículos, especialmente, el neutro "lo".
Los argentinos no hablan ni escriben ni opinan impulsados por la sensibilidad social, hablan "desde lo social"; no escriben por rencor o resentimiento, sino que lo hacen "desde el resentimiento".
En el lenguaje político vulgar y cotidiano hablar "desde lo" es, o parece, lo más chic. "Usted habla desde lo funcional al gobierno", "el funcionario habla desde lo psicopático", "el gobernador piensa desde lo faraónico", "el diputado habla desde lo oblicuo de su condición marginal", "el concejal habla desde lo nacional y popular", y así hasta el infinito.
Al parecer, ha caído en desuso hablar "desde lo más íntimo" o "desde lo más profundo del corazón" o "desde lo más alto". Nadie habla ya desde lugares más o menos concretos y localizables. Todos los que quieran destacarse en el discurso, se ven obligados a hablar desde entelequias, desde cosas que no son cosas, ni amenazan con serlo.
"Desde lo" está muy bien para Jennifer López, cuyo nickname es "J. Lo", pero no para usar en el lenguaje cotidiano. Por suerte, este empleo incorrecto o más bien abusivo de la preposición todavía no ha sido recepcionado plenamente por el habla popular. Pero todas las luces de alerta están encendidas, porque ya se va escuchando por ahí cosas como "usted vende la verdura desde lo irracional", "usted habla desde lo ordinario", o "el delantero convirtió un gol desde lo categórico".
"Desde lo correcto", sería bueno efectuar un llamado a archivar por inútil y esnobista esta forma de expresarnos, que sólo contribuye a amplificar esa fama lamentable que arrastramos los argentinos de psicoanalizar hasta los aspectos más nimios del comportamiento humano y hablar frecuentemente "desde lo psicológico".