Nada dice la radio, por cierto, acerca del carácter "inescrupuloso" de esta pública convocatoria ciudadana a la delación y a la cacería humana. Esta "recompensa" entra, al parecer, en el terreno de lo estrictamente "escrupuloso".Tampoco se explica muy bien por qué la información del paradero de la persona buscada vale exactamente lo mismo que el premio que recibe la ganadora del "juego de la prenda".
O las intimidades femeninas juveniles están sobrevaluadas en el mercado, o no son tan inescrupulosos los empresarios de la juerga, o la radio en cuestión lo que ha querido es degradar al personaje buscado imponiendo un precio irrisorio a las informaciones sobre su paradero.
Algunas "chicas de la noche" de Salta ya han adelantado que "por 500" es preferible tomarse un par de medidas de vodka y danzar alrededor de un caño, que tener que tomarse un puré de lexotanil para tener que "cantar en una comisaría".
O ajustamos los precios, o lo que haremos será distorsionar la economía.