El funcionario dijo que la información sobre este tema es clara y que por ello no es correcto hablar de polémica ni de conflicto. Lo que trasmití a la funcionaria a cargo de ese Museo fue una sugerencia para que se advierta que hay un sector de la muestra que contiene imágenes explícitas que pueden ser incómodas a menores de edad.Recordó que la comprobación de los hechos antes de la publicación de una información es una de las reglas de oro del periodismo. El secretario de Cultura señaló que todos los temas, y con más razón aquellos que resulten dudosos o delicados, deben contrastarse con las fuentes antes de aceptar su verosimilitud.
A nuestro deber como funcionarios de facilitar a todos los medios y a los ciudadanos el acceso a la información pública, se añade nuestra personal convicción y compromiso con la libertad de información y de expresión. Los que padecimos y padecemos la censura, no seremos quienes vayamos a ejercerla, explicó.
El funcionario reiteró que esos principios están contenidos en los Lineamientos de Gestión, que se hicieron públicos en diciembre de 2007: La cultura es el ámbito de la libertad y la creatividad, y han de ser estrictamente respetadas y activamente estimuladas, dice el Punto 3.
La cultura tiene actualmente una especial relevancia para la preservación y afirmación de la identidad común y los derechos ciudadanos (Punto 4). Los derechos humanos culturales han de ser considerados dignos de ser respetados y promovidos como todos los demás (Punto 5).
Mencionó que uno de los objetivos definidos en esos Lineamientos de Gestión incluye la protección efectiva de la libertad de expresión y los derechos de autor.
El Secretario de Cultura dijo que, como lo hace en estos casos, el viernes 7 de noviembre presidió la inauguración de esa muestra en el Museo de Arte Contemporáneo. Allí saludó a los artistas y escribió un elogio a la serie de obras en corcho de uno de los expositores.
El martes 11 de noviembre, añadió, envié una nota oficial a la directora de ese Museo. Aunque se trata de una nota interna, fue mencionada fragmentariamente en algunos medios. Habiendo sido difundida fuera de su contexto, y porque considero que el derecho a la información es de los ciudadanos, corresponde publicar esa nota íntegramente.
Texto completo de la nota
Salta, 11 de noviembre de 2008
Señora directora del
Museo de Arte Contemporáneo
Profesora Telma Palacios
De mi consideración:
Me dirijo a usted a fin de formular algunas observaciones acerca del contenido de la exposición del artista Donato Grima en ese Museo. Al hacerlo, sugiero adoptar los recaudos necesarios para cumplir con nuestra obligación de proteger a niños de la violencia que contienen algunas imágenes de esa muestra.
Dado su alto grado de realismo, considero que no sería adecuado promover, y tampoco admitir, que esta muestra sea visitada por niños y adolescentes. El concepto de niño remite aquí a la definición de la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos del Niño, incorporada a nuestra Constitución Nacional: esto es, ese es niño hasta los 18 años.
Esto no pone en duda nuestro deber y convicción de respetar cabalmente la libertad del artista para la creación, para la expresión de acuerdo con las formas que eligió, y para la exposición al público adulto. Nuestra gestión está comprometida en sentido fuerte con el respeto y la promoción de los Derechos Humanos Culturales.
Sin embargo, como funcionarios públicos estamos obligados a velar por el cumplimiento de la letra y el espíritu de la Convención de los Derechos del Niño, incorporada a nuestra Constitución Nacional. En su Artículo 17 inciso e) prescribe proteger al niño contra toda información y material perjudicial para su bienestar. En su Artículo 31 inciso 2 manda a los Estados Partes promover el derecho del niño a participar en la vida cultural y artística propiciando oportunidades apropiadas.
La Ley de Educación Nacional vigente, en su Artículo 126 inciso d) dispone que los educandos tienen derecho a Ser protegidos/as contra toda agresión física, psicológica o moral. Entendemos que nuestros Museos son también instituciones educativas.
Numerosos especialistas han expresado serias críticas a las exhibiciones de imágenes de contenido sexual con que se bombardea a los niños desde los medios de comunicación. Instituciones como nuestros Museos no pueden legitimar situaciones en que se desconozcan las mencionadas normas.
En prevención de posibles cuestionamientos por parte de padres, educadores y otras autoridades provinciales, sería oportuno restringir las visitas de menores de 18 años mientras dure esta exposición, tomando todas las precauciones para informar a los adultos y delimitar responsabilidades al respecto.
Considero que, en este caso, se trata de encontrar un punto de equilibrio entre la libertad de creación y de expresión artística, y los derechos de los niños, evitando ocasionar a ellos un posible daño psicológico y moral.
Diana Cohen, doctora en Filosofía, acaba de cuestionar en un artículo publicado en el diario La Nación (2 de noviembre de 2008) la anuencia de algunos organismos públicos frente a la proliferación de imágenes de este tipo. Si los adultos pueden estar preparados para recibir estas imágenes, añade, ¿qué le queda al niño víctima de una hiper estimulación a la que es incapaz de responder?
Sin otro particular, saludo a usted atentamente.
Gregorio Caro Figueroa