La que aparece en los diarios locales hoy fue redactada durante la campaña electoral y formaba parte de la propaganda electoral del oficialismo, pagada por la Municipalidad. ¿Quién está detrás de esta maniobra destinada a empañar la alegría de Isa por su triunfo y a sembrar de espinas el camino que comenzó a recorrer Isa para afianzar las paces que ya hizo con Urtubey? Continuidad natural
Mientras la primera carta evitaba las alusiones directas a las elecciones y no mencionaba ningún nombre, la que aparece como aviso en los periódicos recuerda que el proyecto del intendente es de largo alcance y tuvo su principio de ejecución durante la innovadora y ordenada gestión en el ámbito provincial de Juan Carlos Romero y que tendrá su natural continuidad con la próxima administración de Walter Wayar.
Es evidente que este texto se escribió en plena campaña electoral y quedó a la espera de su publicación, cuarenta y ocho horas después de las elecciones. Al momento de introducir ese ritual párrafo de cumplido con Romero y Wayar, sus redactores descontaban el triunfo de Wayar en las elecciones.
El triunfo del oficialismo y la continuidad del grupo gobernante se presentan aquí como algo natural. En el texto no publicado, redactado el lunes, Isa dice que hay que mirar hacia delante sin temores ni malos presagios. Frase en la que parece delimitarse de la constante prédica de Romero durante la campaña centrada en asegurar que un triunfo de Urtubey era un salto al vacío, un suicidio, una catástrofe.
Quizás por un error dictado por el apresuramiento, la improvisación o el exceso de confianza, el lunes alguien recuperó ese texto del archivo y lo envío a los periódicos, sin enterarse que esa primera versión había sido reemplazada por otra en la que no sólo no se menciona a Wayar ni a Romero, sino donde el intendente Isa deja abierta las puertas para consensuar su proyecto de gobierno municipal con el próximo gobierno de Juan Manuel Urtubey.
Proyecto a modificar
La segunda carta del intendente se congratula por el apoyo de los vecinos y dice que las elecciones fueron una fiesta y la campaña una confrontación limpia, leal y sin agravios. Unos ganaron, otros perdieron. Pero esto ocurrió dentro de un marco y de respeto a las libertades públicas. El suyo, dice Isa, no es un programa cerrado. Es abierto, modificable, perfectible y participativo.
Si en la versión publicada de esta carta se afirma que la Municipalidad de la Ciudad de Salta no es una isla. No podemos pretender una ciudad próspera si no hay también una Provincia que prospere a la par, en el texto que debía publicarse esa velada crítica al esquema aplicado por Romero, y que cuestiona Urtubey, es más directa: El intendente habla de una preocupación por lo social. No hay que conformarse, dice, con hacer de la Ciudad de Salta un atractivo vestíbulo que esconda la marginación y la miseria de los barrios periféricos.
Ética y estética
El domingo Urtubey dijo que su gobierno no se conformará con poner mucha atención y recursos en la estética, en las apariencias sino que la colocará en la ética de la solidaridad. Ahora Isa dice que el progreso no tiene que ser solo material. Una ciudad además tiene que tener alma. Para ello la equidad y la justicia deben reinar. En la carta publicada el intendente admite: estamos reconstruyendo la trama social deteriorada.
Su aspiración, se lee en la carta que debía publicarse, es lograr una ciudad bella en la que vivir sea una fiesta. Isa termina ese texto abrazando fraternalmente a los vecinos. Y concluye: Con afecto de hermano, Miguel. Lo que se dice aquí que la publicación de aquella primera versión de la carta ha sido deliberada y no producto de un error involuntario. Las miradas se dirigen a la agencia de publicidad contratada por la Municipalidad.