Dos cartas en la manga o el polémico epistolario del intendente Miguel Isa

La publicación de una de las dos versiones de una carta abierta “A los vecinos de Salta”, firmada por el reelecto intendente de la Ciudad de Salta Miguel Isa empañó su alegría post electoral. Se supone que por un desliz de sus asesores de prensa, el texto que hoy se publica aquí en los medios gráficos no se corresponde al que debía aparecer agradeciendo a los vecinos el doble apoyo a la gestión de Isa y al que éste recibió en las elecciones del domingo. Miguel Isa, intendente reelecto de SaltaLa que aparece en los diarios locales hoy fue redactada durante la campaña electoral y formaba parte de la propaganda electoral del oficialismo, pagada por la Municipalidad. ¿Quién está detrás de esta maniobra destinada a empañar la alegría de Isa por su triunfo y a sembrar de espinas el camino que comenzó a recorrer Isa para afianzar las paces que ya hizo con Urtubey?

Continuidad natural


Mientras la primera carta evitaba las alusiones directas a las elecciones y no mencionaba ningún nombre, la que aparece como aviso en los periódicos recuerda que el proyecto del intendente es “de largo alcance” y tuvo “su principio de ejecución durante la innovadora y ordenada gestión en el ámbito provincial de Juan Carlos Romero y que tendrá su natural continuidad con la próxima administración de Walter Wayar”.

Es evidente que este texto se escribió en plena campaña electoral y quedó a la espera de su publicación, cuarenta y ocho horas después de las elecciones. Al momento de introducir ese ritual párrafo de cumplido con Romero y Wayar, sus redactores descontaban el triunfo de Wayar en las elecciones.

El triunfo del oficialismo y la continuidad del grupo gobernante se presentan aquí como algo “natural”. En el texto no publicado, redactado el lunes, Isa dice que hay que mirar hacia delante “sin temores ni malos presagios”. Frase en la que parece delimitarse de la constante prédica de Romero durante la campaña centrada en asegurar que un triunfo de Urtubey era “un salto al vacío”, “un suicidio”, una catástrofe.

Quizás por un error dictado por el apresuramiento, la improvisación o el exceso de confianza, el lunes alguien recuperó ese texto del archivo y lo envío a los periódicos, sin enterarse que esa primera versión había sido reemplazada por otra en la que no sólo no se menciona a Wayar ni a Romero, sino donde el intendente Isa deja abierta las puertas para consensuar su proyecto de gobierno municipal con el próximo gobierno de Juan Manuel Urtubey.

Proyecto a modificar


La segunda carta del intendente se congratula por el apoyo de los vecinos y dice que las elecciones fueron “una fiesta” y la campaña una confrontación “limpia, leal y sin agravios”. Unos ganaron, otros perdieron. Pero esto ocurrió dentro de “un marco y de respeto a las libertades públicas”. El suyo, dice Isa, no es un programa cerrado. Es abierto, modificable, perfectible y participativo.

Si en la versión publicada de esta carta se afirma que la Municipalidad de la Ciudad de Salta “no es una isla. No podemos pretender una ciudad próspera si no hay también una Provincia que prospere a la par”, en el texto que debía publicarse esa velada crítica al esquema aplicado por Romero, y que cuestiona Urtubey, es más directa: El intendente habla de una preocupación por lo social. No hay que conformarse, dice, con hacer de la Ciudad de Salta un atractivo vestíbulo “que esconda la marginación y la miseria” de los barrios periféricos.

Ética y estética


El domingo Urtubey dijo que su gobierno no se conformará con poner mucha atención y recursos “en la estética”, en las apariencias sino que la colocará en “la ética de la solidaridad”. Ahora Isa dice que “el progreso no tiene que ser solo material. Una ciudad además tiene que tener alma”. Para ello “la equidad y la justicia deben reinar”. En la carta publicada el intendente admite: “estamos reconstruyendo la trama social deteriorada”.

Su aspiración, se lee en la carta que debía publicarse, es lograr “una ciudad bella en la que vivir sea una fiesta”. Isa termina ese texto abrazando “fraternalmente” a los vecinos. Y concluye: “Con afecto de hermano, Miguel”. Lo que se dice aquí que la publicación de aquella primera versión de la carta ha sido deliberada y no producto de un error involuntario. Las miradas se dirigen a la agencia de publicidad contratada por la Municipalidad.