Escudero, abogada, ex secretaria General de la Gobernación y ex administradora de una empresa del gobernador Romero explica que la situación en el Senado no va a variar con la situación actual, ya que a pesar de ser 42 legisladores en un solo bloque, existen confrontaciones de posiciones diferentes, de acuerdo a los intereses de las provincias que cada uno representa. Escudero añadió que nuestra actitud va a ser trabajar por la gestión de Cristina y por todo lo que sea bueno para consolidar el crecimiento del país. Anticipó que en el Partido Justicialista de Salta iniciará un debate con respecto a la distribución de las riquezas, ya que el Norte argentino ha sido abandonado durante muchas décadas.
El sector de Romero tuvo casi 25 años para discutir sobre estos temas y también doce años para paliar esta situación. Pero prefirió subestimar la importancia del problema y ocultar los datos de la realidad, respondió un dirigente kirchnerista de Salta.
La reelecta legisladora dice ahora que en democracia se trata de discutir y buscar acuerdos que satisfagan a todas las provincias. Desde mayo de 2003, en sintonía con Romero, Escudero criticó al Frente para la Victoria al que negó su condición de justicialista. Las relaciones entre Cristina Kirchner y Escudero en el Senado nunca se caracterizaron por las mutuas simpatías, y menos, por coincidir en temas importantes.
Aunque Escudero, de cara al oficialismo de Salta, criticó muchos de los proyectos del gobierno de Kirchner y dijo oponerse a ellos, terminó apoyando con su voto la mayoría de esas iniciativas. Dirigentes del Frente para la Victoria en Salta dijeron que la conversión de Escudero era resultado de una imposición de la nueva realidad política de Salta, antes que de un cambio de convicción.
Hasta la semana pasada, la senadora Sonia Escudero nos acusaba por haber adherido en el año 2003 al Frente para la Victoria, al que ahora dice que se sumará en el Senado, dijo un dirigente de Barrios de Pie.