En Salta, el escrutinio definitivo confirmaría el triunfo de Urtubey

El escrutinio definitivo de las elecciones del domingo, en las categorías de gobernador y de vicegobernador de la Provincia, confirmaría el triunfo de Juan Manuel Urtubey y Andrés Zottos. Iruya.com pudo saber, de fuentes confiables, que las primeras cifras dan a Urtubey una ventaja de un punto sobre el oficialista Walter Wayar. Urtubey y Zottos, flanqueados por sus respectivas esposas, anuncian el triunfo electoralUrtubey puso al frente del equipo que controlará el escrutinio definitivo a su hermano Rodolfo, abogado, ex camarista federal y reconocido jurista que actuará como apoderado del Frente para la Victoria-PRS, junto a Cristóbal Cornejo. Rodolfo Urtubey (hijo), una experimentada primera espada, trabaja con un calificado equipo en estas tareas de monitoreo del recuento final de votos.

Custodiar el resultado


“Vamos a ser firmes custodios de la voluntad popular”, advirtió Urtubey que, luego de conocidos los resultados oficiales, viajará a Buenos Aires para reunirse con el presidente Kirchner y con la presidenta electa, Cristina Kirchner. Una de las irregularidades denunciadas por Juan Manuel Urtubey es el caso de mesas alejadas que, con un 100% de concurrencia, aparecen resultados donde éste y los otros partidos no oficialistas no registran un solo voto.

Algunos dirigentes del oficialismo comenzaron a hablar de “derrota”, situación que Wayar se resiste a admitir y frente a la cual, con más realismo, el gobernador Romero prefiere la cautela y alejarse de la escena viajando a los Estados Unidos. Dentro del oficialismo no son pocos los que critican la obstinación de Wayar. Según Urtubey, como una reacción desesperada, los que perdieron intentan confundir a la opinión pública.

Wayar confía todavía en que podrán aparecer los tres mil votos con los que espera alcanzar un ajustado triunfo. Para que esto suceda, Urtubey no debería obtener un solo voto en ninguna las 60 mesas que aún faltan escrutar.

Para Urtubey, el temor a una derrota electoral es lo que explica la insistente prédica del gobernador Romero agitando el fantasma de un cataclismo en Salta, si ganaba Urtubey. “Por eso habló constantemente de salto al vacío, lo que es un clásico recurso fascista".

No habrá milagros


Según Urtubey el oficialismo está “esperando a ver si se produce un milagro y los milagros no se producen por lo menos en este tipo de cuestiones. Ya suficiente milagro es que el resultado de la elección haya sido tan ajustado porque sobre la base de información que tengo que la ventaja a favor del Frente para la Victoria es bastante más grande que la figura en este resultado”.

A estas horas en el oficialismo reina más dispersión, confusión y sensación de derrota que unidad de conducción, claridad de criterios y optimismo. Mientras Wayar, en una rueda de prensa en la sede del Partido Justicialista, se negaba a asumir la derrota y prometía proseguir la batalla electoral en el escrutinio, poco después, el gobernador Romero eligió tomar distancia física y política: habló ante periodistas amigos del gobierno en su despacho de la casa de gobierno y dijo que lo único que restaba era “confiar en la justicia”.

Desconcierto oficialista


Si, como se estima, el recuento final confirma la victoria de Urtubey, la imagen de Wayar quedará afectada fuera y dentro de su partido por el manejo que tuvo inmediatamente de finalizado el acto electoral. Wayar aseguró tener datos confiables de que lograría imponerse por una diferencia de once a catorce puntos. Después, convocó a los periodistas para decirles que no sólo no reconocía el triunfo de Urtubey sino que los resultados finales lo colocarían por delante de su rival.

Wayar estuvo acompañado por su compañero de fórmula, el ministro de Hacienda Javier David. Más que una rueda de prensa se trató de un acto político destinado a inyectar optimismo a los militantes justicialistas y a trasmitir un mensaje triunfalista, cara a la galería. Wayar cree que en las primeras cuentas “se contaron mal los votos”. Admitió el error de sus encuestas y sus propias estimaciones que aseguraban triunfos en los departamentos de San Martín y Orán. Los anuncios de Wayar fueron recibidos con escepticismo en Salta. Sea como fuere, las reacciones de su plana mayor están provocando en el oficialismo más desgaste que credibilidad y prestigio.

Urtubey, el más votado


"En los departamentos que nosotros teníamos otros cálculos y no nos fue bien, tampoco adjudico la responsabilidad a nuestros dirigentes. Es posible que no hayamos acertado con el mensaje correcto para esos departamentos". Los resultados del escrutinio provisorio indican que el candidato más votado en Salta fue Urtubey con 230.000 votos; en segundo lugar se colocó Wayar con 226.000 votos y en tercer término, Romero tuvo 219.000 votos, once mil menos de los que logró Urtubey.

Por su parte, Urtubey dijo que es conciente que tendrá que gobernar una provincia “en donde poco más de la mitad votó el cambio y me apoyó y casi la mitad que votó por otra opción. Mi desafío será mostrar que nuestra propuesta es lo suficientemente integradora como para contener a todos los salteños. Quiero ser muy claro: aquí se han apoyó esta propuesta de cambio y estoy dispuesto a ejecutarla”.

Urtubey dijo que esta elección fue una pelea muy dura, donde algunos llegaron hasta las cuestiones personales y el agravio permanente. De modo que terminada la campaña y las elecciones, uno siente una especie de liberación. Ahora hay que trabajar para la nueva etapa”.

‘Será un gobierno plural’


En esa nueva etapa, señaló, una de las tareas importantes es crear las condiciones para un buen clima de convivencia social y política. “Pretendo hacer un gobierno fuertemente plural y participativa, No descarto que también va haber en él muchos dirigentes y técnicos del Partido Justicialista, del Partido Renovador, de la Unión Cívica Radical y de independientes que van a acompañar. No quiero una lógica de alineamiento rígidos estructurado”.

A las ofensas que recibimos no responderemos con rencores. No olvidamos, tenemos memoria y apelamos a la justicia. Aquellos que incurrieron en ilícitos deben someterse y ser investigados por la justicia. No vamos a convertirnos es una comisión investigadora permanente, ni vamos a dedicarnos a tapar todo lo que se hizo. Vamos a hacer un gobierno transparente. Vamos a facilitar el trabajo de la Justicia y, lógicamente, vamos a garantizar su independencia.

Urtubey recordó a su tío, el ex ministro Julio Mera Figueroa, quien lo inició en la actividad política cuando comenzaba la transición a la democracia en la Argentina y Urtubey tenía 14 años. “La verdad es que extrañé mucho a mi tío Julio Mera Figueroa porque es, en alguna medida, responsable de que yo haya vuelto a hacer política en Salta”. Mera Figueroa, fue diputado nacional electo en las elecciones del 11 de marzo de 1973 y perteneció al grupo más allegado a Juan Manuel Abal Medina, entonces secretario general del Movimiento Nacional Justicialista y ahora posible alto funcionario de Cristina Kirchner.

Éxodo oficialista


La dispersión en el oficialismo parece que recién comienza. Los festejos por su reelección por parte del intendente de la Ciudad de Salta, se hizo en un escenario distinto a la sede partidaria y a la del gobierno. Isa prefirió festejar su holgado triunfo con los dirigentes más próximos antes que concurrir al local partidario.

Decenas de dirigentes del oficialismo y no pocos legisladores e intendentes electos, saludaron a Urtubey y se comprometieron a colaborar con su gobierno. Urtubey dijo que, por razones obvias, no daría nombres. Algunos dicen que es inevitable que también se verifique aquí con esa ley no escrita que rige en el peronismo: la del éxodo, de los hasta ayer opositores, hacia el campo del que resulta ganador.

Las filas del oficialismo amanazan con convertirse en un campo minado de mutuos reproches personales antes que en un espacio para la reflexión política. En la derrota, las voces de mando son menos audibles que en la victoria. Los deseos de Romero de presidir el Partido Justicialista nacional parecen condenados a una maniobra de distracción destinada mantener cierta cohesión entre sus seguidores en Salta, que a proyectarse en la política nacional donde Néstor Kirchner se hará cargo de esa tarea, para la que Romero se ofrece desde el año 2003.

Las nuevas legislaturas


El Partido Justicialista mantendrá la mayoría simple en la Cámara de Diputados de la Provincia. De las 30 bancas en juego, obtuvo 19 las que, sumadas a las de los 15 legisladores con mandatos hasta el año 2009, suman 34 escaños, sobre 60 que componen la cámara baja. El ínter bloque que apoya a Urtubey tendrá 18 diputados: las 11 bancas que obtuvo ahora, más las siete que tenía.

El actual oficialismo mejoró su posición en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta, donde tendrá 11 representantes, lo que me permite tener mayoría simple en ese cuerpo legislativo. El domingo se renovaron las 21 bancas. De esos once, ocho son del PJ, dos del Partido Conservador Popular y uno del Movimiento Regional del Pueblo, del ex diputado Eduardo Barrionuevo. Con diferentes siglas, el sector de Urtubey logró ocho bancas: dos del Frente para la Victoria; dos del Partido Renovador; dos de Patria Libre, y dos del Frente Grande.

Sin ganas de festejar


Una de las primeras discordias en tomar estado público es la del funcionario y diputado provincial electo Alfredo Petrón que habló de “derrota”, responsabilizando de la misma Ángel Torres, el hombre más cercano y de más confianza de Romero. Petrón, a quien Romero confió la gerencia de algunos de los organismos más importantes del Estado provincial, es también crítico del vicegobernador Wayar.

Las declaraciones del polémico funcionario no fueron bien recibidas en el gobierno. Mientras Wayar intenta quemar los últimos cartuchos en el recuente definitivo de votos y no se da por vencido, Petrón admitió la derrota cuando dijo “que la gente ha votado un cambio”. Un gran sector de la sociedad pretendía algo distinto, señaló.

“Yo no estoy contento, ni tengo ganas de festejar, a pesar de mi triunfo. Me gustaría que todos los de mi partido estuvieran satisfechos”, confesó Petrón un multifuncionario que escaló con extrema rapidez posiciones políticas y que, con la misma velocidad y de forma simultánea, acrecentó su patrimonio personal.