Los salteños y los chinos

Salta embarcará este año hacia China cinco millones de kilos de tabaco de la variedad Virginia, duplicando el volumen exportado el pasado año. Image1. La noticia

Pese a que el granizo redujo la cosecha, la Cámara del Tabaco esta ilusionada con la posibilidad de que los chinos absorban cantidades crecientes de tabaco de producción local.

2. El comentario

El comercio es, como se sabe, bastante más que un frío movimiento de mercaderías y de dinero. El intercambio mercantil promueve los vínculos entre las personas y las instituciones de los países implicados y, llegado el caso, fomenta también el intercambio cultural, el turismo y, en resumidas cuentas, la paz y el “aplanamiento de la tierra” (Th. Friedman).

En este último sentido, los vínculos entre salteños y chinos son -lamentable y transitoriamente- escasos.

Si dejamos de lado las consecuencias aún hoy fisonómicamente evidentes que dejó el paso de la marina imperial por la América del Sur en 1421 (G. Menzies), antes del primer viaje de Cristóbal Colón, la presencia actual de un Adelantado salteño que colabora en esta Web, y las milanesas de "Los dos Chinos", aquellas relaciones tuvieron su período de auge en tiempos de Mao-Tse-Tung.

En efecto, en los años sesenta se formaron en Salta selectas agrupaciones maoístas. Fue un tiempo en el cual muchos de nuestros jóvenes lucían provocativamente vestimenta que imitaba el atuendo del Gran Timonel, y leían a sus enamoradas párrafos del Libro Rojo.

Por aquel tiempo, nuestros tabacaleros eran furiosamente anti maoístas y anti-chinos, y mas de uno celebró la quema de libros maoístas dispuesta por aquel Mayor de triste memoria en la Plaza 9 de Julio.

Afortunadamente las cosas están cambiando. Desde luego en la China, donde nada recuerda a la “revolución cultural” ni a la ortodoxia anticapitalista. Pero también en Salta en donde la colocación del tabaco virginia en la nueva China ha hecho caer antiguos prejuicios, y seguramente influirá para que los patrones dejen de llamar "chinas" a su personal doméstico. 

Un cambio igualmente saludable se constata en los antiguos maoístas salteños (salvo quizá en uno que mantiene su devoción por el autor del Gran Salto Adelante y por la experiencia de la Banda de los Cuatro). Se han reciclado, visten como europeos, leen a Michael Porter, y saludan el progresismo que está re-fundando el peronismo.

No sería mala idea que tabacaleros vallistos y antiguos maoístas locales (menos uno) se sentaran a una misma mesa y dieran nacimiento a una nueva Asociación para la Amistad Chino-Salteña.