Fortuny explicó que los más afectados por el incremento en las retenciones a las exportaciones de soja, aceites de soja y girasol, trigo y maíz, son los productores del interior, ya que se aplica sobre la producción cargada en barcos.Según los productores bonaerenses, en la campaña pasada la provincia de Buenos Aires transfirió 2.000 millones de dólares en concepto de retenciones. La Provincia de La Pampa otros 180 millones de dólares. Para la campaña en curso, la transferencia se aproximará a los 3 mil millones de dólares.
Costo del transporte
De ésta manera, el costo del transporte significa una pérdida superior al 10% para los productores del interior, en comparación con la erogación que las retenciones producen a los productores agrarios de la Región Pampeana. Para el presidente de Progranos, la medida afecta considerablemente a los productores de Salta
Las retenciones tienen un gran impacto sobre el productor en general y sobre el productor salteño, en particular, por la distancia entre Salta y el puerto. El impacto aquí es mucho mayor que para los del centro del país, ya que las retenciones se aplican sobre los granos cargados en los barcos. Es decir, que el productor salteño actualmente debe pagar un 10% más de retención, lo cual afecta nuestra rentabilidad considerablemente.
Compras y riesgos
El gobierno nacional siempre tiene en cuenta a los productores de la Pampa Húmeda, pero nunca a los del interior.
Nuestra única posibilidad es poner el pecho y concluir esta campaña. Las retenciones refuerzan el proceso de centralismo, agudizado desde mediados del año 2003, cuando comenzó el gobierno de Kirchner.
El productor salteño no tiene ninguna posibilidad de cerrar el negocio, porque ya tiene comprado los agroquímicos y las semillas guardadas en el galpón, motivo por el cual no le queda otra alternativa que sembrar, señala Fortuny.
A estos factores adversos se suman los riesgos climáticos que se pueda presentar.
Las mentiras post campaña
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) manifiesta su total rechazo a la inoportuna y desacertada suba de alícuotas a las retenciones de granos y oleaginosas anunciada por el ministro de Economía Miguel Peirano, dice la entidad en una declaración. La CARBAP recuerda que, entre enero y octubre de 20076, el gasto primario del Estado nacional aumentó un 40% respecto al mismo periodo del año 2006. Este es el texto de este documento de la Confederación.
El ministro de Economía sabe que los productores no son los responsables de los índices de inflación. Los números le indican que en los diez primeros meses del año el gasto primario del gobierno nacional ha crecido un 40 % respecto al mismo período del año pasado, mientras que los ingresos fiscales se incrementaron tan sólo un 15 %. Aquí se genera el efecto inflacionario que el funcionario quiere frenar permitiendo poner topes a los precios de productos y a la rentabilidad del productor, y atentando claramente contra las libertades empresarias.
Excesivo gasto público
El abusivo e incorrecto gasto que realiza el ejecutivo es el causante de la inflación que el ministro quiere cortar de lleno asfixiando a los productores, quitándole una porción de la rentabilidad. Parece que para el funcionario es más sencillo aplicar nuevas retenciones al sector productivo que enfrentar al ejecutivo nacional en esta veloz carrera dilapidatoria de los fondos públicos con fines meramente clientelísticos. El crecimiento genuino se logra con inversión genuina, y el funcionario da señales inequívocas para alejar la legítima inversión.
El titular de Economía no desconoce que el agro abastece suficientemente de alimentos a la población y con sus exportaciones contribuye notablemente al superávit comercial. Tampoco ignora que por retenciones a las exportaciones agroindustriales el Gobierno recauda anualmente más de 4200 millones de dólares, en tanto los productos agropecuarios argentinos deben competir en los mercados internacionales con países que en conjunto subsidian sus producciones y sus exportaciones con 365.000 millones de dólares por año.
Palabra deshonrada
El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos Javier de Urquiza deshonró su palabra una vez mas al no cumplir la promesa hecha a principio de año de que los productores recibirían el precio lleno del trigo en la campaña 2007-2008, promoviendo y generando expectativas, por cierto hoy descartadas.
Las retenciones a las exportaciones agropecuarias provocan la más injusta transferencia de recursos del interior del país, al gobierno nacional, centralizando recursos.
¿Acaso es viable un negocio en el cual de cada 100 pesos que se facturan, 55 se los lleva el estado entre retenciones, y otros tributos ..exceptuando ganancias? El sector agropecuario tiene un socio que no trabaja, que no produce y no asume ningún riesgo pero que se lleva la mitad de lo que producimos. ¿Cuanto puede durar una sociedad así? Lo que el gobierno esta promoviendo con este aumento de las retenciones es la aniquilación del contrato social con el campo. Con el interior del país. Con el país productivo.
Algunos obedientes y obsecuentes funcionarios, como el Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos Javier de Urquiza, dirán que el campo ha votado la continuidad de esta política. Mienten a sabiendas, ya que lo que voto la ciudadanía es la esperanza de promover un gobierno con más dialogo, pluralista e inclusivo de toda la sociedad.
Someter al interior
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa destaca sobremanera el único objetivo que para el gobierno tiene el aumento de retenciones, que no es otro que seguir sometiendo políticamente el interior del país a la chequera. Es inconcebible y reprochable la actitud de quienes, con todo el dinero recaudado por retenciones en estos años, no han sabido paliar el hambre de miles de argentinos ni acabar con la desnutrición de nuestros niños.
Sólo mueve a este gobierno la creencia de que la tranquilidad económica da poder político, por eso CARBAP seguirá luchando contra medidas confiscatorias como las retenciones, que lo único que logran es el retorno al endeudamiento del agro, a la caída de la producción, a la pérdida de puestos de trabajo y a un mayor empobrecimiento de la población.
Por todo lo antedicho la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa ratifica el estado de alerta y movilización, y solicitará a Confederaciones Rurales Argentinas la más enérgica de las actitudes en busca de necesarias e impostergables soluciones.
Reducirlas hasta eliminarlas
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) manifiesta la urgente necesidad de que el gobierno nacional disminuya las retenciones, ya que el objetivo por el que fueron implementadas se ha cumplido. Por lo tanto, resulta lógico que se reduzca paulatinamente la tasa porcentual de los derechos permitiendo al productor invertir más en tecnología e insumos.
En concepto de retenciones se ha recaudado mucho más de lo presupuestado debido al aumento del precio de los granos, lo cual no se tradujo en mayores posibilidades de inversión para el agricultor.
Por otro lado, reiteramos que en la campaña pasada la provincia de Buenos Aires transfirió unos 2.000 millones de dólares en concepto de retenciones, y la provincia de La Pampa otros 180 millones de dólares, estimándose para la campaña en curso una transferencia cercana a los 3 mil millones de dólares. Las retenciones a las exportaciones agropecuarias provocan la más injusta transferencia de recursos del interior del país, al gobierno nacional.
Promesas incumplidas
Con respecto al trigo, los registros de exportación continúan cerrados injustificadamente, aún ya comenzada la cosecha del cultivo en el país, y a 40 días de iniciarse la misma en la zona núcleo, con los perjuicios que ello ocasiona al productor al momento de fijar el precio de su producción. Incumplidas han sido las promesas del secretario de Agricultura de posibilitar que el productor reciba el precio lleno por el cereal, como lo había expresado en época de siembra.
El trigo hoy se comercializa a unos U$S 40-50/ton. por debajo de la capacidad de compra de los exportadores, situación que no tiene ninguna explicación e incide directamente en la rentabilidad de las explotaciones trigueras. Además genera una transferencia de recursos del sector productor al intermediario sin representar beneficio alguno para el consumidor.
Gasto público desmesurado
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa entiende que el aumento a las retenciones, sólo es la salida de este gobierno al gasto público desmesurado, y a lo gastado o comprometido en este año de campaña electoral. Su imposición sería estratégica, pues significa tomar una medida con costo político que el actual presidente esta dispuesto a realizar a favor del próximo gobierno de su señora esposa.
Así queda claro, que se trata de una mera continuidad de la misma administración gubernamental.
Transferencia de recursos
Por su parte, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se sumó al rechaza el aumento de las retenciones anunciado por el ministro de Economía Miguel Peirano.
Según CRA, se trata de una verdadera medida fiscalista, el argumento de moderar los precios internos de los alimentos no es compatible con retenciones a la soja que prácticamente no se consume en nuestro país.
Nuevamente se recurre al interior quien por este mecanismo va a transferir a las arcas nacionales en forma adicional más de 3.500 millones de pesos.
Es conveniente recordar que las retenciones fueron instauradas provisoriamente en medio de la crisis más severa que recuerda la Argentina, hoy la suba de los precios internacionales de nuestros productos agregaron recursos al Estado Nacional, mejorando lo previsto en el presupuesto de la Nación y por lo tanto permitirian en realidad bajar la tasa de las retenciones sin perjuicio al fisco.
Una vez más perderemos la posibilidad de un verdadero despegue de la economía Nacional, la motorización del interior con el trabajo del campo y sus agroindustrias mostraron el modelo que cualquier país eficiente haría, que es potenciar el área más dinámica y con ventajas comparativas más evidentes, por el contrario el camino que marca la conducción nacional cargando cada vez mochilas más pesadas a la agroindustria, nos aleja de metas que de otra manera serían fácilmente realizables, dice CRA.