Durante la reunión se analizó el interés de algunos empresarios bolivianos en producir tara en territorio salteño. La tara también conocida como taya o guarango es una planta leguminosa originaria de los valles mesotérmicos andinos. En América Latina se encuentra en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia hasta el norte de Argentina y Chile. Posee un alto potencial para la reforestación y para la producción industrial de tintes, taninos, gomas y como insumo para las pinturas anticorrosivas. Los taninos, que son compuestos orgánicos de origen vegetal, tienen gran aceptación en los mercados de exportación y ellos se obtienen de las vainas maduras pulverizadas. Los taninos se emplean como curtientes de cueros y comenzaron a reemplazar al cromo en la industria mundial de cueros.
De la fruta de la tara se obtienen dos productos: harina y goma de tara. El primero se realiza con la molienda de la vaina y materia prima y se obtiene tanino que es muy usado en curtiembre, en la industria farmacéutica y química y la goma que es un derivado del grano y utilizado en la industria alimenticia como aditivo natural.
Perú es el mayor productor de fruta de tara con una producción anual de 25.000 toneladas equivalente a unos 25 millones de dólares. De acuerdo a las proyecciones y la demanda insatisfecha se puede pronosticar que la demanda mundial mínima de los productos de tara supera las 100.000 toneladas.