
La enfática declaración de Jean-Michel Bouvier no se ha limitado esta vez a una carta dirigida a las máximas autoridades. Ha tomado forma en un vídeo de dos minutos y medio, en el que, en un tono pausado pero con una gran firmeza, afirma:
«Clemente Vera, después de haber sido liberado en 2014, desde 2016 se encuentra nuevamente confinado en prisión. Esta decisión, adoptada por autoridades políticas corruptas, con la complicidad de magistrados a sus órdenes y de una cobardía extrema; con la complicidad de policías acostumbrados a realizar trabajos sucios, es una vergüenza para toda la Argentina y para la Provincia de Salta. Una afrenta hecha a Francia, un insulto a la memoria de Cassandre y de Houria. Por tanto, yo reclamo la liberación de Clemente Vera y su indemnización por los años que lleva en prisión, así como la indemnización para Daniel Vilte, declarado inocente y absuelto en 2014. Exijo la reapertura de la investigación y el aprovechamiento de los elementos de prueba que obran en el expediente que no han sido objeto de más mínima investigación. Exijo que los ADN no identificados descubiertos por los expertos franceses sean objeto de retratos robot y de nuevas investigaciones. Exijo el total esclarecimiento y desafío a las autoridades argentinas de seguir ocultando la verdad. La vergüenza recaerá sobre el país».