
El Gobernador de la Provincia de Salta ha reconocido que su gobierno utiliza aplicaciones de «inteligencia artificial» basadas en datos personales proporcionados por una «reconocidísima empresa de software del mundo» para prevenir embarazos adolescentes.
Juan Manuel Urtubey ha dicho textualmente lo siguiente: «vos podés hoy con la tecnología que tenés prever cinco o seis años antes, con nombre, apellido y domicilio, cuál es una niña, futura adolescente que está en un 86 por ciento predestinada a tener embarazo adolescente».
La afirmación del Gobernador de Salta es grave, por cuanto supone admitir que su gobierno -gracias a los datos personales que le proporciona Microsoft- dispone y está en capacidad utilizar de información sensible de niñas de siete u ocho años de edad, sin el consentimiento de sus padres y representantes legales, y sin darles a los interesados la posibilidad de ejercer los derechos de acceso, rectificación y cancelación previstos en las leyes.
De ser cierta la afirmación del Gobernador (y no simplemente un farol para aparentar en Buenos Aires), la Provincia de Salta estaría violando gravemente el ordenamiento jurídico internacional, en la medida que la obtención de los datos personales sensibles de los niños y niñas, sin intervención ninguna de sus representantes legales y con fines de controlar su vida sexual o reproductiva, comporta una injerencia arbitraria e ilegal en su vida privada (Art. 16 de la Convención de los Derechos del Niño).
Esta insólita revelación ha sido efectuada por Urtubey durante una entrevista concedida al programa de televisión El diario de Mariana (Ver vídeo más abajo).
Según el gobernador, ni Microsoft ni su avanzadísimo software de inteligencia artificial se proponen prevenir los riesgos del embarazo adolescente de forma anónima, sino totalmente personalizada («con nombre, apellido y domicilio» de las niñas predispuestas, cuyo currículum sexual se encuentra, al parecer, a disposición de la autoridades).
Por mucho menos que esto, el señor Mark Zuckerberg ha tenido que rendir cuentas al Senado de los Estados Unidos de América, y su presencia ha sido reclamada por autoridades de varios países de Europa.
Urtubey no ha explicado por qué motivo Microsoft y su gobierno disponen o pueden disponer de datos personales sensibles de menores de edad, de qué forma se han obtenido estos datos, por qué razón los padres ignoran que los datos de sus hijas de corta edad están o pueden estar en poder del gobierno, y qué otra aplicación o destino el mismo gobierno planea darles.
La declaración del Gobernador cae como una bomba precisamente en el momento en que en todo el mundo se discute la legalidad de la utilización de los datos personales almacenados por las grandes empresas informáticas para fines tan poco transparentes como el marketing personalizado o la manipulación electoral.
Urtubey -que nunca ha dado a conocer públicamente los términos del contrato que vincula al Estado salteño con Microsoft- debería ser convocado ya mismo por la Legislatura provincial para dar explicaciones precisas acerca del alcance de sus declaraciones sobre este tema y para revelar inmediatamente el origen de los datos de que presume, para que los interesados puedan controlar la legalidad de su obtención, su almacenamiento y su eventual uso para finalidades no declaradas.