
La Gendarmería Nacional es una fuerza de seguridad del Estado que se distingue, entre otras cosas, por el respeto hacia los elementos simbólicos que representan y exteriorizan su autoridad.
Por esta razón es que no se explica por qué motivo los agentes de una fuerza pública, destinada a servir el interés general, utilizan como distintivo -junto a la bandera nacional y al escudo de la fuerza- el emblema de una empresa privada, particular y extranjera, como lo es el rally Dakar.
Como claramente se puede apreciar en la fotografía adjunta, que ha sido publicada originalmente en el diario El Tribuno de Salta, los gendarmes lucen a la altura del brazo izquierdo de sus camisas, cerca del hombro, una bandera argentina con la leyenda «Gendarmería Nacional»; y en el brazo derecho, a la misma altura, el logotipo del rally Dakar, con la palabra «Dakar» en caracteres que cuadruplican el tamaño de la palabra «Argentina», colocada un poco más abajo.
La plena integración de este emblema en el uniforme de los servidores públicos del Estado invita a pensar que el rally Dakar (un negocio extranjero) es una especie de símbolo nacional, o que su emblema está a la altura de estos, lo cual representa sencillamente una ofensa a nuestras instituciones.
Se desconoce si la Gendarmería Nacional o algunos de sus jefes reciben algún tipo de compensación económica por lucir en su uniforme este logotipo, pero el hecho de que los agentes no utilicen pecheras especiales alusivas a la competencia y que lleven el distintivo a la misma altura de la bandera nacional hace pensar que la exhibición del emblema del Dakar no es producto de la casualidad sino de una calculada estrategia de marketing.
En casi ninguna parte civilizada del mundo, las policías o las fuerzas de seguridad militarizadas admiten la presencia de sponsors privados en sus uniformes, como si fuesen las camisetas de un equipo de fútbol. A nadie se le ocurriría, por ejemplo, que los tribunales celebren juicios en los que la bandera argentina aparezca mezclada con un logotipo de McDonald's o de Burger King.
El solo hecho de que la Gendarmería Nacional oficie de seguridad privada del Dakar es irritante para muchos ciudadanos, que esperan que con sus impuestos la dirección de esta fuerza dedique sus mejores esfuerzos a controlar las fronteras y a combatir el narcotráfico, pero no a servir a intereses particulares foráneos.
Sería muy bueno saber si la Gendarmería Nacional cobra por este servicio y si su contraprestación se limita a brindar seguridad a la prueba deportiva, o si también incluye ciertos «extras», como la promoción visual del Dakar, a través de su logotipo inserto en los uniformes de los servidores de la patria.