Insaurralde recibe de Urtubey el fatídico beso de la viuda negra

A mediados de noviembre del año pasado, el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey asistió a una inauguración sindical junto a altos dirigentes de los gremios de conductores y albañiles. Resultado: el secretario general de los conductores perdió las elecciones que se celebraron a los pocos días, y el histórico dirigente de la UOCRA falleció de forma repentina.

Desde entonces, los abrazos interesados de Urtubey son conocidos como «el beso de la viuda negra» por su negativo impacto sobre el futuro inmediato de sus abrazados.

Más recientemente lo han experimentado en sus carnes los candidatos kirchneristas a Gobernador de Tierra del Fuego y Mendoza, Rosana Bertone y Adolfo Bermejo, respectivamente. Hay que recordar que un envalentonado Urtubey visitó estas alejadas jurisdicciones para promocionar el voto electrónico por gentileza de su patrocinador (Magic Software Argentina) y para apoyar a los candidatos kirchneristas.

El resultado fue que Bertone, que tenía todos los números comprados para ganar en primera vuelta se quedó lejos del porcentaje requerido y deberá ir a una segunda votación en la que las cosas no se le presentan tan claras. Por su parte, Bermejo fue derrotado sin atenuantes por los radicales, que recuperan el control de una provincia gobernada por el kirchnerismo en los últimos ocho años.

Ahora el circo mediático urtubeysta se ha trasladado a la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora, en donde el Gobernador de Salta le ha hecho un sobretodo de baba al kirchnerista Martín Insaurralde, candidato a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.

Todo ello sin contar sus nauseosas alabanzas al candidato presidencial Daniel Scioli, cuya victoria -pronosticó Urtubey- «será la victoria de los humildes».

Se comenta que el cuartel de campaña de Scioli ya ha tomado nota de esta especial cualidad «besadora» de Urtubey y baraja la posibilidad de utilizar sus poderes de Fúlmine contra los candidatos opositores. Todavía no saben cómo decírselo, pero los cerebros de la campaña de Scioli ya tienen una apretada lista de personas a las que desearían que Urtubey les hiciera una visita de cortesía.