La pulga rosarina, conmovida hasta las lágrimas por un niño 'mallorquí'

MallorcaEl titular de la noticia ya augura lo peor: "La TV española hizo conmover hasta las lágrimas a Lio Messi". Cualquiera que lea esto puede llegar a pensar que el mejor deportista del mundo, el campeón entre campeones, es un secreto aficionado de las telenovelas lacrimógenas de la sobremesa o un tipo sensible a tal extremo que el solo mirar una pantalla le hace derramar lágrimas.

Pero si uno lee con cuidado la noticia, se da cuenta de que lo que realmente conmovió a Messi no fue "la TV española" sino el encuentro que nuestro futbolista estrella mantuvo con Soufian Bouyinza Dabbou, un niño de 11 años, hincha del Barcelona, que padece una enfermedad genética muy rara que provoca malformaciones en las extremidades, y que le provocó la amputación de las dos piernas de forma voluntaria hace tres años.

La noticia del medio salteño es bastante precisa en estos detalles, así como respecto de la reacción emocional del genial futbolista rosarino, pero deja bastante que desear en materia de geografía humana. Veamos.

Para empezar, el niño Soufian no es "mallorquí", como se afirma en el copete de la noticia. Este gentilicio incluso no existe como tal.

Soufian tampoco es "mallorquín" (gentilicio correcto, con la ene al final, claro), ya que el niño no nació en la isla de Mallorca (la mayor de las Baleares), sino en la localidad barcelonesa de Vic, capital de la comarca de Osona (si bien reside en la vecina localidad de Manlleu, también de la Provincia de Barcelona).

Por lo tanto, Soufian Bouyinza es, por nacimiento, vicense o vigatano (en castellano) o vigatà (en catalán). Y por residencia, manlleuenc.

Pero el caso es que sus padres son de Marruecos, por lo que el niño también podría ser considerado "marroquí" (no "mallorquí").

Conviene aclarar estos pequeños detalles, porque no vaya a ser cosa que por casualidad Lionel Messi abra las páginas de El Tribuno y vuelva a conmoverse hasta las lágrimas, no ya por "la TV española", sino por las meteduras de pata salteñas, que, ya que hablamos de Mallorca, se llevan la "Palma".

Menos mal que los catalanes aún no se han anoticiado de que un medio argentino ha llamado "TV española" a Televisió de Catalunya, pues con las sensibilidades nacionalistas como están hoy mismo en la Península, el pequeño desliz podría desencadenar un conflicto bastante más grave que el que provocaría confundir a un mallorquín con un marroquí.