Negligencias humanas e inhumanas en el choque de dos colectivos en Salta

Imagen ilustrativaUn respetable medio de comunicación digital de Salta se interroga acerca de si hubo "negligencia humana" (sic) en la colisión entre dos colectivos que se produjo ayer, en la esquina de dos concurridas calles de la zona sur de la ciudad de Salta, y que dejó un saldo de 25 personas lesionadas.

La pregunta constituye todo un insulto a la "inteligencia humana", toda vez que solamente los seres de esta tan vilipendiada especie pueden tener comportamientos diligentes o negligentes.

Si diligencia es el cuidado y actividad que se pone al ejecutar algo, la negligencia es todo lo contrario; es decir, es falta de cuidado o inactividad. El cuidado, entendido como la solicitud y atención para hacer bien algo, es algo propio de los humanos.

En principio, ni las máquinas ni los animales son capaces de obrar "diligentemente", ya que las unas ejecutan sus tareas de forma automática, sin voluntad, y los otros carecen del sentido del cuidado o de la diligencia debida.

Si el choque de dos colectivos se ha producido por negligencia, solo cabe pensar en que el descuido o la inactividad es imputable a un ser humano; no a los frenos (que cuando son accionados no deciden si hacerlo bien, mal o regular) ni al perro que circunstancialmente pudiera haberse atravesado en la calzada.

Otra cosa, bien diferente por cierto, es pensar que el mecánico que dejó de ajustar los frenos o que no los revisó como debía, en realidad es "inhumano". Su negligencia no deja de ser, por ello, "humana".

Pocas cosas más humanas existen que el sentido del deber y de la debida diligencia a la hora de hacer o de dejar de hacer las cosas. La negligencia, por tanto, o es humana o no es negligencia.