El viejo edificio policial de la calle Güemes 750, cuya fachada enfrenta a la Plaza Belgrano, fue objeto anoche de un curioso atentado. Según la información oficial de la Policía de Salta, en torno a las 20.15 horas de la noche del domingo, desde un automóvil en marcha fueron arrojados "elementos pirotécnicos" contra la galería principal del viejo edificio en donde tiene su sede la jefatura de la fuerza de seguridad.
Previamente, desde el mismo vehículo habían sido arrojados elementos similares contra la Comisaría Primera, ubicada tres cuadras antes de la Central, sobre la misma calle Güemes.
Según la policía, los cohetes lanzados alteraron la normal rutina del lugar y lesionaron a una mujer policía "que caminaba por el lugar circunstancialmente realizando las tareas propias de su función", que al parecer no eran otras que las de caminar la galería.
Tras cometer el hecho, el automóvil agresor "se dio a la fuga", según el informe de la propia policía. Pero la agente caminante tuvo que ser derivada de urgencia a una clínica privada en la que quedó ingresada en observación con diagnóstico de "cefalea, mareo y otalgia".
Mientras esto sucedía con la infortunada mujer policía, sus compañeros de la Dirección General de Investigaciones se lanzaron a la calle para conseguir dar con el paradero del vehículo pirotécnico y de sus ocupantes.
Para ello, contaron con la valiosa colaboración de "ocasionales transeúntes" (es decir, de personas que solo en ocasiones muy contadas suelen circular por las calles) quienes, según la información policial, "aportaron las características del rodado, serie alfanumérica del mismo y la fisonomía de los dos hombres que se desplazaban en el mismo".
Pese a ser transeúntes no habituales, los informantes sorprendieron por sus avanzados conocimientos en materia mecánica, alfanumérica y antropomorfológica.
La precisión de los datos aportados por estos ocasionales viandantes permitió que los policías detuvieran, minutos más tarde, a dos hombres adultos, que -en palabras de la policía- "reconocieron trasladarse en el rodado en el momento de los hechos irresponsables acaecidos".
Los causantes -al parecer, un par de bromistas- fueron puestos a disposición de la Fiscalía Correccional N°3, que ordenó la identificación de los mismos, requirió sus antecedentes y dispuso más tarde ponerlos en libertad (en Híper Libertad).
Fuentes informales cercanas a la investigación han señalado que durante la diligencia de identificación, a uno de los presuntos autores de las detonaciones se le habría preguntado: "¿Cuál es su gracia?". A lo que habría respondido: "Tirar cuetes en las comisarías".
A pesar de haber sido puestos en libertad, los bromistas deberán enfrentar ahora un proceso judicial, ya que la agente damnificada presentó una denuncia por las lesiones.