'Capacitando' sobre sismo en Salta

Imagen ilustrativaSegún el Diccionario, capacitar significa "hacer a alguien apto, habilitarlo para algo". Se supone, pues, que solo se puede capacitar a alguien que antes no era apto para algo (a un inepto) o a quien estaba inhabilitado para algo.

Las tareas de formación (preparación o entrenamiento) que lleva a cabo la Subsecretaría de Defensa Civil de Salta con el objeto de que las personas aprendan a resguardar sus vidas en caso de que ocurra un sismo -algo indispensable, sin dudas- pueden ser entendidas y calificadas como acciones de capacitación en autoprotección. Pero, más que ello, son en realidad acciones de concienciación, preparación y adiestramiento frente a la eventualidad de una catástrofe.

Cuando un formador de Defensa Civil dicta una charla o realiza un ejercicio con alumnos de una escuela, intenta que los destinatarios de su acción sean "capaces" de protegerse adecuadamente cuando ocurre un sismo. Tal vez los esté capacitando en autoprotección o en ayuda al prójimo, pero muy difícilmente los esté "capacitando sobre sismo", como señala el gobierno de Salta en sus comunicaciones oficiales.

"Capacitar sobre sismo" o "capacitar en sismo" supone que alguien, previamente, no es apto para los sismos o que no está habilitado para ellos; lo cual es una falacia, porque aunque no reaccionemos de la misma manera frente a ellos, todas las personas somos aptas y capaces para soportar un sismo (lo mismo sucede con la lluvia, el sol, el viento o cualquier otro elemento de la naturaleza).

Cuando la tierra tiembla bajo nuestros pies, la naturaleza no distingue entre capaces e incapaces, entre aptos e ineptos. Todos los que estamos sometidos al sismo tenemos frente a él la misma "aptitud", en tanto somos "objetos" adecuados o acomodados para sufrirlo. En lo que diferimos es en nuestra actitud (en nuestra disposición de ánimo para actuar) y en nuestra habilidad o idoneidad para comportarnos adecuadamente frente a un evento inesperado y de consecuencias difícilmente calculables.

A ello apunta la actividad formativa de la Defensa Civil salteña, a la que todos debemos un respeto, empezando por el gobierno, que no debería llamar a aquella actividad "capacitación sobre sismo".

Insistir sobre esto es tan absurdo como pensar que la sociedad de Salta está dividida en dos grupos: los "capacitados" o "habilitados" en sismos, y los que son incapaces e inhábiles en sismos, es decir, los que no han obtenido diploma en estas "capacitaciones".