Los incidentes entre la policía, estudiantes universitarios y militantes de organizaciones políticas de izquierda que protestaban contra el aumento de la tarifa del transporte público, ocurridos frente a la Fundación Salta en momentos en que comenzaba la audiencia pública convocada por el gobierno para tratar el referido aumento, están provocando reacciones en el seno de algunas agrupaciones políticas. Algunas de estas fuerzas, entre las que se incluye al Partido Obrero, la Juventud del Movimiento Libres del Sur, el Centro de Estudiantes del IEM y el MST, cargaron contra el ministro de Gobierno Pablo Kosiner y contra el secretario de Seguridad Aldo Rogelio Saravia, a quienes señalan como responsables de haber ordenado la carga policial contra los manifestantes.
Las fuentes consultadas coinciden en señalar que la policía se empleó con evidente despropoción de medios y que su actuación fue innecesaria teniendo en cuenta la magnitud de los sucesos. Según algunos manifestantes, la policía no sólo los dispersó a golpes sino que también recurrió al uso de descargas eléctricas y gas pimienta.
Los manifestantes señalan que la orden de reprimir fue "bajada" desde el Ministerio de Gobierno y ejecutada por la Secretaría de Seguridad, "utilizando los cuadros policiales represores que todavía siguen vigentes en la Provincia".
Mientras tanto, el cuestionado secretario Saravia (el mismo que hace poco tiempo calificó públicamente de "pelotudeces" las inquietudes en materia de seguridad de los vecinos de Orán), dijo que la actuación policial se ciñó al "mantenimiento del orden" y negó que hubiera habido represión así como el uso de material antimotines. Saravia insinuó que los manifestantes pretendían "reventar" la audiencia formando un cordón para evitar el ingreso a la misma de quienes estaban apuntados como expositores.
Algunas fuentes sostienen que la situación actual de Kosiner y Saravia es delicada, por cuanto la actuación de la Policía, aun cuando hubiese estado encaminada a mantener el orden, no resulta compatible con la estrategia populista del gobernador de la Provincia. "Kosiner y Saravia deberían renunciar", sostiene una fuente cercana al gobierno, convencida de que ambos funcionarios son responsables de enviar un pésimo mensaje a la sociedad, que conspira contra las aspiraciones reeleccionistas (o presidenciales) del gobernador Urtubey.
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