El gobierno de Salta se destaca a la hora de delinear políticas y de trazar acciones

Urtubey, el delineanteEl gobierno que dirige el arquitecto y maestro mayor de obras don Juan Urtubey no planifica sus políticas, las 'delinea'; no prevé ni ejecuta acciones, las 'traza'; no organiza ni coordina sus recursos, los 'diagrama'.

La tarea de gobierno se desarrolla, según el propio gobierno, sobre un tablero de diseño o sobre grandes planchas de papel vegetal, en las que en vez de decisiones políticas consistentes se estampan líneas por doquier.

Trazos, líneas, figuras, bosquejos, maquetas, prototipos... el gobierno de Salta parece el reino del blueprint, en donde la realidad ocupa un lugar más bien secundario.

Con tanta mudanza en las costumbres políticas, el señor Urtubey y sus acólitos se han convertido en expertos maestros trazadores que, regla de cálculo en mano, ajustan al milímetro los pasos y movimientos de la coreografía política que conducirá a la Felicidad del Pueblo y la Grandeza de la Nación.

Pero los gobiernos no son más eficientes ni sus decisiones más acertadas por los verbos que usan sino por la real eficacia de sus actuaciones públicas, es decir, por la utilidad social de lo que efectivamente hacen. "Mejor que trazar es hacer... Mejor que delinear es realizar", dice un viejo apotegma peronista.

Es más, los ciudadanos deberían desconfiar de estos gobiernos de "delineantes" y "trazadores" estratégicos, que se presentan a sí mismos como meticulosos escudriñadores del futuro, porque en la mayoría de los casos los políticos con responsabilidades públicas funcionan a los ponchazos, atajando los problemas como Dios buenamente les ayuda y utilizando esquemas mentales del siglo XIX, como el taylorismo, que se esmeraba en medir minuciosamente los tiempos, ritmos y movimientos.