Un medio de prensa de Salta sorprende a sus lectores esta mañana con un titular escalofriante: “El 70% de los crímenes en Salta están bien encaminados” (*) (el entrecomillado es original del medio que la publicó). Esta frase, cargada de un optimismo antropológico desbordante, se atribuye a la Ministra de Justicia del gobierno de Salta, señora María Inés Diez, quien, al parecer (esto está aún en duda), no pretendió hacer un juicio moral o axiológico que distinguiera entre criminalidad buena (bien encaminada) y criminalidad mala (mal encaminada) sino simplemente un comentario estadístico acerca de la marcha de las investigaciones judiciales en casos penales.
Pero en el cuerpo de la noticia se puede leer lo siguiente: “De estos casos yo diría que el 70% son casos que vienen caminando bien”.
La frase pertenece otra vez a la ministra Diez, quien al parecer tiene una fijación mental con los caminos y las caminatas o una idea pedestre del procedimiento penal.
Si por ella fuera, la actividad punitiva del Estado y el proceso penal se parecerían más a la peregrinación a Sumalao que a la abstracta y racional idea que forjó entre nuestros procesalistas el insigne Vélez Mariconde.
En resumen, que según la Ministra de Justicia, Salta tiene unos crímenes estupendos, que en una abrumadora mayoría de casos marchan en prolija fila por el sendero del bien y que caminan a buen paso, mientras que ella -como buena amazona- mira a los peatones desde su encumbrada cabalgadura gaucha.
Si algo necesita Salta eso es precisamente crímenes que estén bien encaminados, porque ¿para qué querríamos crímenes retorcidos, malvados y sinuosos?
(*) Después de la publicación del presente artículo, el titular del medio en cuestión fue modificado por "El 70% de los casos de crímenes en Salta están bien encaminados". Agradecemos sinceramente esta tranquilizadora rectificación.