La política saca rápida ventaja del progreso de las investigaciones en Salta

KosinerSi bien el presidente Nicolas Sarkozy enfrenta un panorama político interno singularmente complicado, porque las encuestas para las elecciones presidenciales de 2012 lo sitúan muy por detrás de la candidata Marine Le Pen y a muy poca distancia del Partido Socialista, el mandatario francés no ha querido convertir el crimen de las estudiantes francesas en Salta en un reclamo electoral.

Así se desprende del comunicado oficial emitido ayer por el Palacio del Elíseo sobre la conversación telefónica que Sarkozy mantuvo en horas de la tarde con la presidente Kirchner. La sobriedad del comunicado francés y sus cautelosos términos contrastan con el tono triunfalista empleado en la Argentina por la presidente Kirchner -quien también se juega próximamente su reelección- y que reprodujo ayer la agencia oficial Télam.

Bien pudo el presidente Sarkozy haber empleado en su diálogo telefóno la palabra "sobresaliente" para calificar lo actuado por la policía y la justicia salteña, pero lo único cierto es que en el comunicado oficial del gobierno francés no aparece este calificativo. Al contrario, Francia habla de "reconocimiento por los rápidos progresos", pero de ningún modo de investigación sobresaliente.

A pesar de ello, el supuesto elogio del presidente Sarkozy fue ventilado ampliamente en Salta, especialmente por el Ministro de Gobierno y Seguridad, Pablo Kosiner, quien en la última semana ha dedicado más tiempo a su campaña electoral como candidato a diputado nacional que al luctuoso suceso de la Quebrada de San Lorenzo.

En un tweet de su cuenta de campaña, el ministro Kosiner afirma: "Sarkozy y @CFKArgentina destacaron la tarea de investigación de la justicia y la policía de Salta en el crímen (sic) de las dos turistas francesas", algo tan cierto como que ni Sarkozy ni Kirchner le dedicaron a él ningún elogio.

El propio Gobernador de Salta, que desde el pasado sábado 30 de julio no se había referido a este tema, consciente de su potencial capacidad "piantavotos", aprovechó un tumulto periodístico durante un partido de básquet para volver a hablar del asunto, en un tono algo más cauteloso que el de su ministro, pero no por ello menos oportunista.