Tota, la osa hormiguera, no se fugó de su hogar en Salta para buscar mejores horizontes en otras provincias: Fue donada por el gobierno de Urtubey a una ONG que gestiona un proyecto de recuperación de la especie en la Provincia de Corrientes. En otras palabras, que la osita viajó a los esteros de Iberá con la venia del ministro Kosiner y sin sospecha alguna de explotación sexual fuera de las fronteras provinciales. Como buena salteña, Tota se está reproduciendo en Corrientes y aumentando así la población de osos del Iberá. En solo un año, Tota aportó dos magníficas crías a la menguada población de osos hormigueros correntinos.
Sin embargo, la noticia de hoy -de la que se hace eco el Ministerio de Ambiente de Salta, a través de un parte de prensa- es que la prolífica Tota volvió a reunirse con sus crías, de las que se hallaba transitoriamente separada por irreconciliables diferencias de carácter.
“Actualmente, ambos animales siguen sanos y juntos, mientras que la primera cría parece haberse independizado totalmente de su madre”, dicen desde Corrientes.
La fuente no aclara si, en premio a su fecundidad, la Tota percibe la "asignación universal" y si la misma no ha sufrido reducción a causa de la independencia de su otra cría.
El Ministerio de Ambiente de Salta dice, en referencia a la Tota, que "ese hermoso ejemplar" no sólo se ha adaptado adecuadamente al ambiente silvestre después de vivir durante un largo período en la Estación de Fauna Autóctona de Salta (hoy Bioparque de Salta), sino que se está reproduciendo y, de este modo, contribuyendo al crecimiento y afianzamiento de la población reintroducida.
Pero no todo ha sido un folletín rosa en la vida de la Tota. Antes de ser donada por el gobierno salteño, la joven y hermosa osa hormiguera se encontraba en "situación de mascotismo" y había sido víctima del tráfico ilegal de especies protegidas.
Como dice el Ministerio de Ambiente en su parte de prensa, "este es el mejor destino que se puede esperar para un animal silvestre".