La Procesión del Señor y de la Virgen del Milagro reúne a medio millón de personas en Salta

Medio millón de personas, según estimaciones de la Policía de Salta, participaron ayer de la Procesión en honor del Señor y de la Virgen del Milagro, que se realiza todos los años para el 15 de septiembre, tras el rezo de la Novena. Procesión del Milagro, imagen de archivoLa tradición ritual se inició un 15 de septiembre de 1692, ocasión en que los vecinos de la entonces pequeña ciudad de Salta, acudieron masivamente al templo principal de la ciudad en donde se hayaba -olvidada, según dicen- la imagen del Cristo llegado a Salta desde España tras azarosa travesía. Una voz les había alertado para que sacasen en procesión al Cristo por las calles para que cesaran los espantosos terremotos que hicieron desaparecer a la próspera ciudad de Esteco.

La procesión salteña es una de las manifestaciones populares de fe religiosa más importantes del mundo y las Sagradas Imágenes que atesora la iglesia Catedral de Salta, son conocidas y veneradas por cristianos de los cinco continentes. Allí donde hay un salteño, nativo o por adopción, hay una pequeña imagen del Señor y de la Virgen del Milagro.

Este año, el Arzobispado de Salta proclamó a "la familia, la niñez, la juventud y el año sacerdotal" como "temas importantes", mientras que las intenciones de la Iglesia fueron las de promover "la cultura de la vida y trabajar para que los derechos de la familia sean reconocidos y respetados". El Arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, llamó a "trabajar por ellos, para que el presente sea menos agresivo y un futuro mejor sea posible".

El prelado añadió en su homilía un "compromiso real" de la Iglesia con la edudación, para mejorar el sistema educativo, "cultivando la calidad y procurando incluir a todos".

La procesión llegó poco antes de las 18 a la esquina de las avenidas Virrey Toledo y Paseo Güemes, a unos doscientos metros del monumento al general Martín Miguel de Güemes, en donde el Arzobispo pronunció su homilía y la oración de renovación del llamado "Pacto de Fidelidad". Helicópteros y aviones civiles de la Provincia volvieron a sobrevolar el lugar de la ceremonia, arrojando pétalos de flores a la multitud. El año pasado, la misma maniobra provocó una cierta zozobra en el palco oficial, ya que las corrientes descendientes de aire generadas por los helicópteros, fueron muy intensas.

Las Imágenes volvieron a la Catedral ya de noche y fueron despedidas por la multitud con pañuelos blancos y una lluvia de flores, en medios de sobrecogedores sonidos de sirenas y repiques de campanas.