Posteriormente y tras recorrer las calles de la zona se celebró una misa en el predio ubicado en las inmediaciones del templete.Durante su transcurso monseñor Cargnello exhortó a profundizar la defensa de la familia. "A la fiesta de San Cayetano vamos a agradecer y a pedir en familia y debe ser el lugar para recuperar a la familia y así poder construir una patria mejor", expresó en la homilía.
Recordó además que tanto el pan y el trabajo suponen un esfuerzo que debe ser compensado con gratitud y solidaridad. "El pan es el fruto del trabajo del hombre y a su vez es un don de Dios", explicó.
Asimismo, consideró Cargnello que el trabajo es sinónimo de dignidad, honradez y libertad y "una invitación a sentirnos parte de la patria" y debe tener como contraparte la solidaridad en lugar de la avaricia.
Al término de la misa, la procesión concluyó con el ingreso de la imagen de la Virgen María y San Cayetano al templete, ante una multitud de fieles que saludaron con sus pañuelos en alto.