De acuerdo a lo informado a la prensa por el intendente Moisés Balderrama, a pesar de que ayer se registró una bajada del nivel del río en la localidad boliviana testigo de Villa Montes, las aguas comenzaron a llegar anteanoche a Santa María. Según Balderrama, la onda decreciente iniciada en la cuenca alta del río, en territorio boliviano, no hará sentir sus efectos del lado argentino sino hasta el final del domingo o comienzos del próximo lunes.A pesar de la crítica situación, Balderrama se mostró confiado de que las poblaciones afectadas conseguirán superar el desafío. "Estamos mejor preparados, porque las poblaciones ya cuentan con provisiones y con la ayuda de la Provincia y la Nación", dijo el intendente de Santa Victoria Este.
De acuerdo a lo que informa Nuevo Diario, el Pilcomayo alcanzó ayer un nivel de 6,32 metros en la estación de Misión La Paz, aguas abajo de Santa Victoria. En Santa María el agua del río alcanzó a las viviendas de la Comunidad Wichi Padre Coll, en donde habitan unas 43 familias. En Santa Victoria el agua llegó ayer al anillo de tierra que rodea al pueblito. El cauce principal del río se encuentra a unos seis kilómetros de este lugar.
Se estima que en la zona afectada por las inundaciones viven unas 12.000 personas que durante los pasados días han estado recibiendo ayuda a través del dispositivo de emergencia montado por el gobierno provincial con ayuda del nacional y del Ejército Argentino. De acuerdo a información de Defensa Civil, un centenar de personas permanecen evacuadas mientras se estima en 4.000 el número de personas que residen en localidades que han quedado aisladas por las aguas.
Si bien se espera que se produzca una pronta normalización de la situación, los pobladores de estos lugares tienen ya asegurado el suministro de energía eléctrica, ya que la recuperación de las comunicaciones terrestres de los días pasados permitió llevar hasta el lugar unos 25.000 litros de combustible para abastecer a las centrales eléctricas.