Especial atención requiere la situación que se vive a orillas del Pilcomayo, a su paso por Salta. El río alcanzó una cota máxima de 7 metros y se espera que esta situación excepcional se prolongue en los próximos días, teniendo en cuenta las informaciones que llegan desde territorio boliviano.La nueva onda creciente del Pilcomayo afectó principalmente a los parajes de El Cruce, Misión Anglicana y Padre Coll, lugares en donde el río, además de cortar las comunicaciones por carretera, había empezado a penetrar en las viviendas.
El gobernador Urtubey, que sobrevoló la zona afectada por las inundaciones, anunció que su gobierno trabaja para asistir a las personas cuyas casas quedaron bajo el agua. También anticipó que está previsto reunir en Buenos Aires, el próximo 11 de febrero, a la Comisión Trinacional del Pilcomayo, con el objeto de formular una "agenda común" con los países de la cuenca y "avanzar en las obras necesarias para evitar estos desastres estivales".
Entretanto, el Servicio Meteorológico Nacional emitió un pronóstico en el que prevé que las lluvias continúen afectando a esta zona por lo menos hasta mañana martes día 29. Las previsiones argentinas coinciden con las del servicio homólogo boliviano (el SeNaMHi) que anticipó tormentas para la zona de Villamontes, que es monitoreada constantemente por las autoridades argentinas para prever el comportamiento del río a su paso por territorio nacional.
De acuerdo a información oficial, ayer pudo operar el "Puente Aéreo 2008", parte del plan de contingencia elaborado por el gobierno provincial para enfrentar estas situaciones.
En el Valle de Lerma las lluvias del fin de semana provocaron, una vez más, anegamientos en la ruta 68, en el tramo comprendido entre La Merced y El Carril. Informaciones suministradas por viajeros dan cuenta de la apertura de un enorme socavón tras ceder un muro de contención de aguas.
Problemas similares se produjeron en la ruta provincial 33, en donde la Cuesta del Obispo se vio afectada por desprendimientos de piedra y lodo en varios tramos. Equipos de Vialidad trabajan en la zona para restablecer la normalidad de la circulación.
En la ciudad de Salta los Centros Integradores Comunitarios (CIC) de Solidaridad y Santa Cecilia volvieron a convertirse en protagonistas tras recibir a casi un centenar de personas obligadas a dejar sus viviendas a causa de la tormenta que se abatió sobre la ciudad el pasado sábado por la noche. Los afectados son, en su mayoría, vecinos de los asentamientos periféricos de la zona sureste de la ciudad, cuyas precarias viviendas se encuentran edificadas sobre terrenos naturalmente anegables y especialmente expuestos durante la temporada de lluvias.