El juez Solá Torino ante su última oportunidad de defensa

El Jurado de Enjuiciamiento previsto en el artículo 115 de la Constitución nacional se reunirá hoy, a partir de las 14, para escuchar los argumentos de defensa del juez salteño José Antonio Solá Torino, integrante de un tribunal federal del orden jurisdiccional penal, que está acusado por el Consejo de la Magistratura y procesado por la misma justicia federal por la supuesta comisión de un delito de cohecho pasivo agravado. José Antonio Solá Torino, juez federal de SaltaEl jurado que decidirá la destitución o no de Solá Torino, está integrado por los jueces Luis María Bunge Campos (presidente), Miguel Angel Gálvez y Luis María Cabral; los senadores Nicolás A. Fernández, Marcelo Fuentes y Ernesto Sanz (vicepresidente); los diputados Oscar R. Aguad, Carlos Kunkel y Diana Conti; los abogados de matrícula federal Pablo Mosca y Santiago Montaña, Marcela Losardo y Mariano Candiotti. (Ver rectificación)

La de hoy será la última audiencia que celebre el jurado, que con anterioridad ya ha escuchado a algunos testigos, antes de pronunciar su fallo. De acuerdo con lo previsto en el citado artículo 115 de la Constitución nacional, el fallo del jurado será irrecurrible y no tendrá más efecto que destituir al acusado. Sin embargo, dado que Solá Torino se encuentra procesado por un delito que, en principio no es excarcelable, en caso de destitución, el juez salteño podría quedar detenido, con prisión preventiva, en el mismo momento de escuchar el fallo en la sala del jurado.

Solá Torino, que fue candidato a vicegobernador de Salta en 1991 por el Partido Justicialista acompañando al empresario Roberto Romero, artífice también de su designación en la justicia federal, fue procesado por su par Miguel Antonio Medina tras conocerse unas escuchas telefónicas registradas por la autoridad policial aeronáutica en las que quedaría de manifiesto que el juez habría dictado resoluciones judiciales anulando el pedido de captura contra un narcotraficante evadido, a cambio de percibir de su entorno una determinada suma de dinero y otras prebendas.

El juez ha negado estos extremos y responsabilizado a sus pares de la justicia federal salteña haber urdido una maniobra para incriminarlo. De ser cierto y conseguir probarlo, Solá Torino deberá ser repuesto en su cargo, junto a los mismos -o casi los mismos- que lo enviaron a los umbrales del cadalso.