Solá Torino se defiende diciendo que ha vivido "un tránsito perverso"

El juez salteño José Antonio Solá Torino, miembro del Tribunal Oral Federal, que actualmente se encuentra procesado penalmente por la presunta comisión de un delito de cohecho agravado, compareció ayer ante el Consejo de la Magistratura, órgano que debe juzgar su conducta y decidir si existe motivo para apartarlo de los funciones judiciales. José Antonio Solá Torino, Toto, Juez Federal de SaltaEl que fuera candidato a vicegobernador de Roberto Romero en 1991, desestimó la posibilidad de ejercer su derecho a un descargo verbal y prefirió presentar un escrito en la secretaría de aquel órgano. Según informa Nuevo Diario de Salta, en este escrito el magistrado procesado habría negado cualquier participación en los hechos que motivaron su procesamiento y atribuido éste a una supuesta animadversión personal del juez federal Miguel Antonio Medina.

El descargo de Solá Torino comienza despistando un poco a los entendidos, ya que en las primeras líneas afirma que, desde junio pasado, "he vivido un tránsito perverso", en lo que podría interpretarse como un ataque a don Gerardo Montaldi y a su política de filtros y "carriles selectivos". Pero a lo que en realidad se refiere el juez es a las que él califica como "difamantes publicaciones de los diarios locales que circulan en la ciudad de Salta". Solá Torino cierra el círculo del "tránsito perverso", atribuyendo aquellas difamaciones a "informaciones provistas desde los mismos estrados de la Justicia Federal de Salta".

Para el juez, no existen pruebas que lo incriminen. "Nunca, en oportunidad alguna, ya sea directamente del Sr. Miguel Farfán, o por interpósita persona, he recibido ofrecimiento o promesa, o cosa a dinero alguno, para que haga o deje de hacer algo propio a mis funciones de magistrado, como que nunca, en ningún momento he aceptado ninguna de las conductas contenidas en el articulo 257 del Código Penal".

"Niego haber mantenido comunicación telefónica alguna directa o por interpósita persona con el Sr. Farfán, lo que ha sido desvirtuado en mis declaraciones indagatorias recepcionadas en el juzgado instructor", dice el juez Solá Torino en su descargo. "Únicamente he mantenido comunicación telefónica con la señora Ferreira (Graciela o Chela) por cuestiones relacionadas al cumplimiento de su condena y al requerimiento de sus antecedentes".

Solá Torino también afirmó que "nunca he mantenido contacto telefónico ni personal con Hugo Salazar ni con Gabriela Vázquez.

Al tiempo de negar haber recibido o exigido cohecho de alguna de las personas involucradas en la causa, Solá Torino puso énfasis en la ilegalidad de la utilización de "las declaraciones de supuestas comunicaciones telefónicas con los otros imputados". Dijo el juez que "se trata de desgrabaciones de conversaciones telefónicas de absoluta ilegalidad, sin identidad sin preservación probatoria".

Tras el descargo de Solá Torino, el Consejo de la Magistratura espera un dictamen de comisión para que el asunto pueda ser abordado en el pleno del organismo. Será esta instancia la que determinará la suerte del juez, no descartándose que el juez sea apartado cautelarmente de sus funciones mientras se decide la formación un Jury de Enjuiciamiento que habría de entender en su destitución definitiva.