Como informáramos en una nota anterior (La fea costumbre de bailar desnudos, publicada el 13 de agosto), autoridades municipales procedieron al cierre de Capone, invocando argumentos de encuadramiento formal del negocio y la abierta rebelión del propietario que, pese a las advertencias, resolvió abrir igual la pasada noche.La Dirección General de Protección Ciudadana no recurrió al cuestionable argumento basado en normas de moralidad, y prefirió avanzar por el lado del tipo de actividad que se desarrollaba en el local y que no sería admisible en la zona donde esta ubicado.
De todos modos, no estaría de más saber si existe en nuestra gaucha ciudad una prohibición general para el nudismo danzante, o si esta gente adoradora de la exhibición de los cuerpos en movimiento puede darse los gustos en público con solo trasladar su escenario a zonas más alejadas del radio céntrico y de los cementerios.
Se da la circunstancia de que el cabaret venía funcionando con su capacidad colmada. Ayer, sin ir más lejos, fueron muchos los que constatada la clausura lanzaron protestas contra la Intendencia Isa. Los mas audaces, se citaron en otro lugar.