La policía salteña contra la riña de gallos

La Policía de Chicoana allanó sorpresivamente instalaciones de Finca Las Moras e interrumpió de modo contundente una crudelísima pelea de gallos salteños que era presenciada por aficionados a este tipo de espectáculos de larga tradición en nuestra provincia, pese a las prohibiciones consagradas en las leyes locales y nacionales.
Pelea de gallosCriar gallos con especiales aptitudes para el combate contra otros individuos de su misma estirpe, llegando incluso hasta las manipulaciones genéticas, es una actividad que apasiona a muchos salteños del campo y la ciudad.

Entre sus cultores sobresalen jueces de poncho al hombro, agricultores, peones, ministros de la fe, militares sin graduación, proxenetas melancólicos, ciudadanos que festejan casamientos vistiendo pijamas blancos y gente de averías.

La riña de gallo, junto con las peleas de perros bravos, las corridas de toros mansos en Casabindo, el descuartizamiento de ranas, el abusamiento de llamas, el guisado de palomas, la pesca con dinamita, la caza de vicuñas, el uso de los perros pilas como calienta-pies o el enceguecimiento de gatos, integran el paisaje de la “Salta profunda”, en franca competencia de costumbres como el culto al “pata i lana”, a las ingestas brutales y al desenfreno siestero.

En ocasión del citado allanamiento, la policía detuvo a 52 gallos, secuestró elementos especialmente diseñados para aumentar el poder destructivo de estas aves perversas, y pasó revista a dos bretes (pistas en donde se realiza la riña).

Los dueños de los gallos heridos ni los asistentes a este espectáculo primitivo fueron molestados por la autoridad, acostumbrada a “hacer la vista gorda”, sobre todo cuando las violaciones a los Edictos Policiales se dan en fincas emblemáticas que, por extensión, disfrutan del fuero no escrito que protege a sus ilustres propietarios o a sus menos ilustres sucesores por compraventa.

Precisamente las sucesivas compraventas que traspasaron esta bella finca del Valle de Lerma, explican que Las Moras pasará a ser el único sitio en América con dos canchas de polo, al triste sitio donde existen dos bretes o reñideros.