Ex alumnos de la Escuela Alberdi ¿vuelven a las andadas?

Me ha sorprendido mucho leer en un diario de Salta un titular que dice: "Ex alumnos de la Alberdi evocan sus andadas". En la bajada del título se agrega: "Un grupo de las promociones ‘40 y ‘41 se juntan a cenar y rememorar viejos tiempos de cuando iban a la primaria". EgresadosAl leer esto, me pregunté inmediatamente a qué clase de gente le interesa reunirse, ya de mayor, para "evocar sus andadas" y enorgullecerse de haberlas cometido durante, nada menos, que la escuela primaria.

Luego, leyendo la nota, me doy cuenta de que los viejos alumnos sólo tienen la intención de recordar buenos tiempos pasados y que no pretenden, en absoluto, exaltar sus "andadas", en caso de que las hubieran cometido, sino más bien sus "andanzas" o, como las define el Diccionario, sus "vicisitudes, peripecias y trances".

Me di cuenta también que el sustantivo "andadas" empleado por el diario supone un insulto a los candorosos ex alumnos, ya que el mismo Diccionario dice que la expresión "volver a las andadas" es una locución verbal coloquial que significa "reincidir en un vicio o mala costumbre".

O sea que, "andadas", en sentido estricto, es lo que podrían sentarse a recordar ex internos de la Penitenciaría de Villa Las Rosas o las ex internas del antiguo Buen Pastor; mientras que "andanzas" son ciertos accidentes de la vida que, a veces, dejan buenos recuerdos y otras no, y a las que tienen, de algún modo, "derecho", cualquier persona, con independencia de sus costumbres.

Así que a los egresados de esta o de cualquier otra escuela, les pedimos que, antes de hacer el preceptivo minuto de silencio por los que faltan desde la última "evocación de andadas" (y de adelantar "medio minuto" para los que ya están catiteando o que tosen sospechosamente), realicen un acto de desagravio y condenen al matutino por achacarle la comisión de "andadas" y no la legítima vivencia de "andanzas".

Que tengan la misma dignidad del fallecido animador Frangollo, que se presentó furioso a la redacción de un diario que lo había dado por muerto, lo que no lo había indignado tanto como que le dijeran que era conocido "por el alias de Frangollo". "Los alias son para los delincuentes", dijo entonces el animador.