Lo curioso es que la mencionada web tituló esta noticia del siguiente modo: "Se registraron malones en diferentes puntos de la ciudad".La palabra "malón" es voz mapuche y sirve para designar, principalmente, la "irrupción o ataque inesperado de indígenas". En una segunda acepción, malón es "felonía inesperada que alguien ejecuta en daño de otra persona, mala partida". Este segundo significado es sinónimo de las palabras españolas "putada" o "cabronada", que significan "acción malintencionada que perjudica a alguien".
Salvo que el redactor haya tenido en mente lo de "felonía inesperada" (que bien podría ser el título de un tango), todo apunta a que quiso utilizar la palabra "malón" en la primera de sus acepciones, lo cual no puede sino hacernos pensar en una improbable resurrección del cacique Cafulcurá, fallecido en 1873, después de liderar varios y muy dañinos "malones".
No incomoda tanto la posible calificación de "indígenas" a los belicosos vecinos de Santa Cecilia y Las Palmeras, como el hecho de pensar que los agentes de policía que acudieron a disolver aquellos tumultos puedan ser algún día acusados de llevar adelante una "Tercera Campaña del Desierto", es decir, otro genocidio, sólo que a nivel barrial.