Cuando conviene distinguir entre una tragedia y un milagro

El Andrea DoriaCitando como fuente a Radio AM840 y bajo el título "Gravísimo accidente: camioneta cayó al precipicio con sus 24 tripulantes", el sitio web salteño informatesalta.com.ar da cuenta de un espantoso suceso ocurrido en Santa Victoria Este. La noticia dice así:

El trágico hecho ocurrió a 20 km de Santa Victoria Este. Una camioneta que transportaba a 24 personas hacia una fiesta patronal perdió el control en una curva y cayó a un precipicio. Hubo una víctima fatal mientras que las otros 23 pasajeros milagrosamente se salvaron.

Todavía resulta difícil explicar cómo el saldo de víctimas no fue mayor dada la violencia de la caída a un precipicio de 60 metros.

Lo cierto es que, cerca Santa Victoria Este, en el paraje denimonado “El Puesto”, una camioneta Ford F-100 que trasladaba a 24 personas hasta la ceremonia de “Entierro del Carnaval” perdió el control en una curva, derrapó y cayó al vacío.

El impacto se cobró la vida de Gelomina Yurquina de 32 años, quien murió en el acto mientras que uno de los pasajeros resultó ileso y los otros 22 presentan heridas de consideración por lo que fueron trasladados a los hospitales de Santa Victoria Este y La Quiaca.

El chofer de la camioneta es el que más grave se encuentra, presentando traumatismo de cráneo. El mismo debió ser trasladado al hospital San Bernardo.


Sensibilidades diferentes


Cuando una camioneta con 24 personas a bordo se ha despeñado por un precipicio de 60 metros de altitud y el suceso se ha saldado sólo con un muerto, más que de tragedia corresponde hablar de milagro, y de uno más bien grande y misericordioso.

Con los debidos respetos hacia la persona que ha resultado fallecida, hacia sus familiares y hacia quienes han atravesado semejante situación, es imposible no recordar el caso del famoso hundimiento del buque Andrea Doria, sucedido el 25 de julio de 1956 en las proximidades de la costa de Nueva York. El barco italiano -que tenía una capacidad para 1.200 pasajeros- colisionó cerca de Nantucket contra el vapor Estocolmo, provocando 46 víctimas mortales, después de haber tardado varias horas en hundirse.

Una serie de televisión se refiere a este histórico suceso, aunque pone en duda su carácter de "tragedia". Cuando uno de los protagonistas de aquella serie de ficción resulta perjudicado por un supuesto sobreviviente del Andrea Doria, tras investigar el hecho y descubrir que el barco dejó un número de víctimas muy inferior al de pasajeros del barco (el hundimiento del Titanic dejó, en cambio, 1.517 víctimas mortales sobre 3.547 pasajeros a bordo) y que tardó varias horas en irse a pique, pronunciará una famosa aunque controvertida frase: "That's no tragedy".

En el infortunado caso de Santa Victoria Este, cabría decir "That's no tragedy but a big miracle".