El fallo fue dictado por Marcelo Torres Gálvez, juez Correccional y de Garantías de 3º Nominación de Salta, por entender que Acho habría incurrido en una conducta penalmente relevante con sus críticas al influyente folklorista Oscar Esperanza Palavecino, conocido artísticamente como El Chaqueño Palavecino.Junto a una pena privativa de la libertad de singular dureza, Acho fue condenado a satisfacer a Palavecino una indemnización de 20.000 pesos en concepto de daño moral y a cesar "toda referencia al querellante en páginas de Internet y de cualquier otro medio", lo que ha vuelto a ser interpretado por los expertos como el ejercicio de una forma muy concreta de censura previa.
En la raíz de esta controversia se encuentra la afirmación vertida por Acho en sus sitios webs que relacionan al folklorista con una operación inmobiliaria en perjuicio de comunidades indígenas del Norte salteño. Palavecino negó siempre poseer tierras en esta zona, aunque el procedimiento penal contra Acho no ha arrojado suficiente luz sobre este hecho.
Fernando Chamorro, abogado de Acho, ya anunció a la prensa que interpondrá recurso contra la sentencia, por lo que el fallo aún no es firme. Si bien hasta ayer no se conocían los fundamentos jurídicos del pronunciamiento del juez Torres Gálvez, todo parece indicar que el magistrado no sólo valoró como difamatorias e injuriosas los comentarios efectuados por Acho sobre el patrimonio de Palavecino sino que, además, atribuyó al periodista un particular animus o intención de perjudicar.
Esta segunda condena a un periodista salteño en menos de un mes reaviva el debate sobre los límites de la libertad de expresión en una sociedad democrática y, consecuentemente, sobre los límites razonables a la protección del honor de las personas que hacen de la exposición pública su medio de vida. En tela de juicio se encuentra también el papel de los jueces y su aparente debilidad a la hora de brindar una tutela judicial efectiva a ciudadanos comunes cuando éstos se enfrentan a personas influyentes o a poderosos intereses.