Desde que la famosa enciclopedia recibiera millones de objeciones por la falta de responsabilidad en los contenidos publicados (incluido un juicio multimillonario) y numerosísimas críticas a la calidad de sus artículos, el invento ha evolucionado de una forma asombrosa.Desde su nacimiento, los entusiastas de la Wikipedia vienen afirmando que la razón su éxito estriba en la posibilidad de que "cualquiera pueda editar los contenidos" y "efectuar aportaciones" sin poseer siquiera conocimientos informáticos.
Esta posibilidad es, en realidad, la base sobre la que se cimenta la aspiración de los wikipedistas de conseguir un modelo de "conocimiento democrático", construido desde la propia base de la sociedad de la información.
Pero la realidad demuestra que el arma principal de Wikipedia se ha vuelto en su contra, porque es hoy "la base", el "editor anónimo" el enemigo público número uno de la Wikipedia. Sólo aquel es capaz de desestabilizarla y de tornar inútil la veracidad de sus contenidos.
Contrariando su propia filosofía "democrática", Wikipedia ha reaccionado creando una superestructura burocrática de usuarios con niveles de permisos muy variados que trabajan como auténticos "comisarios de contenido". Lo peor, sin dudas, es que lo hacen gratuitamente, como esclavos de una ideología determinada y no como personas libres.
Estos abnegados internautas voluntarios vagan de página en página vigilando lo que otros escriben. Su misión, como la de los buenos policías, es desconfiar de todo lo que se mueve.
Su tarea no se reduce controlar logs de forma obsesiva ni a ejercer de guardianes de determinados artículos; ellos son wikipedistas de amplio espectro, como algunos antibióticos, intervienen aquí y allá, en la materia de su incumbencia y en las otras también, son expertos en el fondo pero también en la forma, y encuentran satisfechos sus egos y su "rol de autoridad" fagocitando aportaciones libres donde las hubiera, en nombre de unas reglas que nadie conoce.
Porque, por supuesto, la Wikipedia está organizada en torno a reglas "democráticas". Reglas que algún iluminado formula y que luego se someten a votaciones urbi et orbi, para regocijo de todo el planeta.
Por no faltar, no falta en Wikipedia un "comité de resolución de conflictos" más complejo y rebuscado que el propio Consejo de Seguridad de la ONU, que hace las veces de cúpula burocrática de la mal llamada enciclopedia "libre".
Los "resolvedores de conflictos" tienen como misión "alcanzar acuerdos razonables" sobre las divergencias entre los "socios" del club, pero ninguna jurisdicción ostentan sobre los conflictos mayores, es decir, los que enfrentan al "club" con el resto de los usuarios. En todo caso, este modelo de "conocimiento pactado" no ha hecho sino despertar las mayores sospechas por parte de quienes anteponen el rigor del método científico a la oportunidad o razonabilidad de los pactos.
Pero lejos de ser datos negativos, esta evolución abre las puertas a la esperanza. A medida que siga cundiendo la mala conciencia de Wikipedia acerca de la escasa fiabilidad de sus contenidos, no habrá más remedio que "reforzar los efectivos policiales", incluidos los beneméritos miembros del comité de resolución de conflictos. Y esta respuesta, precisamente, se adivina como el principio del final de este invento.
Afortunadamente, el adjetivo inglés "free" que define a Wikipedia, en castellano tiene por lo menos dos significados (libre y gratis). A medida de que se multiplica "la policía de contenidos", la Free Encyclopedia se acerca, cada día más, a una enciclopedia gratuita que a una libre.
Porque no hay libertad ni democracia posible mientras no se reconozca la libertad de los usuarios a realizar aportaciones o correcciones "sin afiliarse" a la Wikipedia, es decir, sin ser obligados a convertirse en usuarios registrados, con permisos para esto o para lo otro. A nadie, en nombre de ningún conocimiento democrático, se puede obligar a entablar discusiones científicas con personas con quienes no desea discutir, ni tan siquiera de fútbol. A nadie, en definitiva, se les puede imponer reglas que sólo benefician a una comunidad muy estrecha de "policías" y que han sido formuladas en base a la desconfianza y la suspicacia que despierta el ejercicio de la libertad.
Pero, quién sabe. Así como este invento ha evolucionado hacia el autoritarismo más rancio, nada indica que no pueda volver sobre sus pasos para anular la influencia de los "dueños" de los artículos y de los que determinan si a un artículo le falta o le sobra.
El problema de la Wikipedia es que nació con un sello engañosamente igualitarista y con el correr del tiempo se ha convertido en una red de sóviets rematada en un Sovnarkom vertical, centralista y antidemocrático, pero, aun así, irresponsable, en el sentido de que no son capaces de hacer frente a su responsabilidad, ni ética, ni científica, ni civil.