Los argumentos de esta presentación -según han sido extractados por Nuevo Diario de Salta- no hacen otra cosa que restar legitimidad a la lucha que ésta y otras organizaciones llevan a cabo para impedir que el autoritario planificador municipal borre de un plumazo la ciudad heredada de nuestros ancestros.Para empezar, en la parte que recoge Nuevo Diario de Salta no se acusa a Kalinsky de haber cometido ningún delito. Ello no obstante, RedSol ha solicitado al Procurador General la averiguación de "los antecedentes penales" del funcionario.
En segundo lugar, la presentación de RedSol cita la Carta Orgánica municipal (ley 6.534), recordando al Procurador General que esta norma contiene un precepto que exige, para desempeñar el cargo de secretario de planificación urbana, "ser un profesional especializado en urbanismo y planeamiento". Y, en consecuencia, pide al Procurador que "investigue" algo que la propia RedSol dice haber ya investigado, esto es, que el señor Kalinksky no se encuentra colegiado en el colegio público de arquitectos de Salta, un extremo que a todas luces no exige la ley fundamental del Municipio.
Tan absurdo es pedir a una autoridad que investigue lo que es público (basta con consultar al colegio), como sugerir que sólo los arquitectos (colegiados o no) pueden ser especialistas en urbanismo y planeamiento, cuando existen economistas y sociólogos (incluso, licenciados en urbanismo, como en México) también especializados en estas disciplinas.
En tercer lugar, el Procurador General carece de facultades para acceder a un pedido como el siguiente: "desean conocer qué perfil profesional, humano y psicológico posee el señor Kalinsky, incluidos antecedentes penales, ya que se encuentra llevando a cabo en nuestro medio la mayor intervención de desarrollo urbano de la última parte del siglo XX y posiblemente de todo el siglo XXI".
Salvo que el señor Kalinksy estuviese encausado por un delito y el juez competente considerara necesario conocer determinados aspectos de su personalidad, es improbable que ninguna autoridad tenga poder suficiente para exigir a Kalinsky que se someta a un test para determinar su perfil "profesional, humano y psicológico". Considerando que el perfil profesional y el psicológico pudieran ser elaborados por peritos arquitectos y psicólogos, dudamos que el perfil humano pueda ser determinado nada más que por el Arzobispado de Salta o por un antropólogo matriculado.
RedSol ha pedido también al Procurador "saber si su responsabilidad (la de Kalinsky) intelectual y madurez psicológica corresponden a una persona que tiene a su cargo una ciudad como Salta, con más de 750 mil habitantes, muchos de los cuales se encuentran por obra de circunstancias políticas, a merced de sus decisiones y también de su empleador con superior jerarquía y responsabilidad". Dejando de lado el hecho de que la duda sobre la responsabilidad intelectual y madurez psicológica de un funcionario, resulta claramente insultante para éste, lo cierto es que el Procurador, por más que se empeñe, carece de cualquier facultad legar para proceder a averiguar un extremo tan absurdo e inconducente como este.
Si cada responsable político de Salta tuviera que enfrentarse a un "juicio de madurez psicológica", desde el gobernador para abajo debería renunciar medio gobierno. Todo ello, sin contar con el peligro institucional que representa dejar en "manos de expertos" la valoración de la idoneidad de una persona que debe desempeñar un cargo público.
Por último, y como para dejar en evidencia que lo que pretende RedSol es ponerle las cosas fáciles a Kalinsky y no al contrario, la presentación ante el Procurador sostiene que ha habido un "otorgamiento exponencial de permisos para construir". Lo exponencial sólo puede predicarse del crecimiento, no del otorgamiento. Decir que Salta aún conserva arquitectura de su carácter de ciudad virreinal (no virreynal, como pone la nota) es dejarle picando una pelota en el área a Kalinsky. No hay en Salta -salvo contadísimas excepciones- construcciones en pie anteriores a 1810 (fecha en que dejamos de ser parte del Virreinato del Río de la Plata).