O sea, que en este mundo al revés, una dependencia municipal sería la autoridad de aplicación de la COPAUS, entidad provincial de amplias facultades amparada en la Ley 7418/06. Pero había una razón fundamental para este disparate ya que dicha COPAUS no lograba después de un año de gestión la firma de un Decreto por el Gobernador de Salta, Dr. Juan Manuel Urtubey que proteja el área patrimonial de la capital salteña.Pero el disparate principal es que la entidad que mas necesitaba control de la COPAUS era precisamente la Secretaria de Planeamiento Municipal que venía no respetando las normas conservacionistas fundamentales de nuestro patrimonio.
Por supuesto que entre estos tires y aflojes se demoliendo sistemáticamente edificios de gran valor arquitectónico, se realizaron y se realizan escandalosas edificaciones de altura, violando todas las normas habidas y por haber y como burla el funcionario municipal Kalinsky pide que no se frene el progreso con estúpidas cuestiones conservacionistas.
Como primicia anunciamos que en estos días están proyectadas las demoliciones de los edificios que albergaban a la Intendencia de la Municipalidad de Salta sito en la florida 68 los cuales son patrimonio arquitectónico de la ciudad y de enorme importancia histórica.
Aparentemente y a pesar de enormes esfuerzos de la Comisión Permanente por la Defensa de Salta, del CPAS (Centro Patrimonio Salta) y de algunos políticos rescatables que militan dentro del PPS y el PO no habría posibilidades de frenar el inminente crimen patrimonial que realizarían los nuevos dueños de estos inmuebles.
Ni contar, claro está, que la COPAUS funcione alguna vez para frenar esta monstruosidad ya que podemos considerarla el adorno más feo que tenemos, símbolo de ineficiencia e incapacidad.
La pulseada final será esta semana que empieza el 22 de junio y no habrá posibilidades de éxito si la sociedad no apoya a las organizaciones que velan por los tesoros de los salteños, valores partrimoniales que se están perdiendo irremediablemente año a año.
Una última reflexión. Salteños: dentro de poco no tendremos que mostrar a nuestros visitantes a menos que los grandes negocios inmobiliarios sean considerados en el futuro de interés turístico y pasen en consecuencia a constituir parte de nuestro patrimonio natural y cultural.