La rotonda de Limache y su caótica señalización

Hace unos días una joven conductora salteña perdía la vida en la rotonda de Limache. Este nudo vial del sur de la ciudad de Salta se ha convertido en un auténtico rompecabezas para los usuarios, especialmente desde que fuera construido en el lugar un paso elevado que conecta directamente -esto es, sin necesidad de giro en rotonda- las avenidas Combatientes de las Malvinas, por el sur, y Paraguay por el norte. Señales caóticasUna de los más graves fallos de diseño en el trazado del paso elevado es que, a diferencia de lo que señala la lógica, quienes pretenden acogerse a sus beneficios, circulando desde el sur hacia el norte, deben incorporarse al paso elevado tomando la izquierda de la calzada por la que circulan, en vez de hacerlo por la derecha. Cuando el atribulado conductor consigue, por fin, colocar su vehículo sobre el paso elevado, luego, al incorporarse a la circulación de la avenida Paraguay, también lo hará en su carril izquierdo, lo cual crea peligros innecesarios, teniendo en cuenta que esta última avenida tiene ya tres carriles de circulación y los vehículos que la transitan lo hacen a una velocidad considerable.

Lo peor del caso es que algunos piensan todavía que los malos diseños se solucionan con una abundante señalización, pero justamente hoy encontramos en el diario El País de España una muestra fotográfica de "señales de tráfico caóticas" enviadas por sus lectores. En esta breve selección de fotos se advierten, precisamente, la inutilidad y el peligro de las señales que se multiplican sin sentido en un mismo lugar.

Está comprobado que ningún automovilista, ni el más rápido de reflejos, puede descodificar el significado de las señales cuando estas se suceden en pocos metros, que un vehículo, a velocidad normal, atraviesa en milésimas de segundo.

La foto que acompaña estas líneas corresponde a un pueblo de España, pero lo mismo -o quizá peor- ocurre en el famoso paso elevado de Limache, justamente a la altura de la rampa que lo eleva, en dirección a Cerrillos.

Millones de pesos se han gastado en esta obra y nadie, al parecer, ha exigido cuentas de su calidad urbanística y vial.